La India se alegra con colores para festejar 'Holi'

La India se alegra con colores para festejar 'Holi'
El colorido festival de Holi que se celebra hoy en la India tiene uno de sus orígenes en una travesura del dios Krishna en el pueblo de Vrindavan, donde miles de devotos le replican ahora con un bombardeo de polvos verdes o rojos. Oleadas de seguidores de Krishna, encarnación divina del gozo y del amor, penetran de manera ininterrumpida en el Bankey Bihari, el principal templo dedicado a la deidad en Vrindavan (norte), para rendirle pleitesía con cantos, rezos y mucho "gulal" o polvos de colores. Como en un campo de batalla, los fieles lanzan puñados de "gulal" que estallan en el aire en dirección a la estatua de Krishna situada en un pequeño altar, y que es escoltada por varios sacerdotes, que responden arrojando a los feligreses agua tintada de rojo. Narra la tradición hindú que el eterno adolescente Krishna, que en sánscrito significa "negro" en relación a su tono de piel, sentía envidia de la tez clara de su amada Radha, por lo que aconsejado por su madre untó la cara de su querida con polvos de colores. n un país como la India, de marcadas clases sociales y castas, la llegada de Holi con la primera luna llena de marzo supone, al menos por un día, el fin de las desigualdades. Hoy es casi imposible huir en las calles indias a la batalla de Holi, donde pandillas de amigos o en solitario, algunos de ellos colocados con la tradicional bebida de "bhang" de leche con cannabis y armados con pistolas de agua mezclada con colores, disparan a discreción contra todo lo que se que topen a su paso.