Cuidados de las tortugas en cautividad

Cuidados de las tortugas en cautividad

Explicación breve de los cuidados de las tortugas en cautividad
En este artículo queremos darte toda la información sobre los cuidados de las tortugas en cautividad, su alimentación y cómo mantenerlas en nuestra casa.

Antes de entrar en los detalles sobre el mantenimiento de las tortugas, siempre recomendamos hacer una reflexión previa: Las tortugas, como cualquier mascota, requieren de unos cuidados mínimos que exigen dedicación constante, en mayor o menor medida.

Debemos estar seguros de que disponemos de los recursos necesarios para mantener nuestro animal cómodo y bien cuidado, y que estos cuidados requerirán ciertos sacrificios (tanto económicos como tiempo) por nuestra parte que debemos estar dispuestos a realizar.

Antes de comprar una tortuga para que sea nuestra mascota, debemos realizar una lectura previa de las distintas especies, o al menos las más comunes como mascota, e informarnos de los cuidados que va a necesitar.

De esta forma nos aseguraremos de que vamos a poder adaptarnos a sus necesidades sin que nos produzca un impacto o sorpresas desagradables. También será mucho más fácil ajustar su dieta si nos hemos informado antes de la especie que vamos a cuidar.

Sería muy indicado tener un veterinario experto en animales exóticos o reptiles para que nos de unos buenos consejos.

Tortugas de agua

Las tortugas de agua son bastante resistentes y relativamente fáciles de mantener sin demasiadas complicaciones. Aun así, si nos hemos decidido a comprar tortugas de agua, por supuesto hay que tener en cuenta ciertos factores básicos si queremos que nuestra tortuga esté cómoda.

Estas tortugas necesitan un hábitat tranquilo libre de movimientos, dado que viven en estanques o acuarios, y no pueden estar sometidas a estrés. Generalmente sus hábitats se llaman acuaterrarios.

Este nombre se le da porque combina dos zonas diferenciadas, una parte húmeda donde la tortuga pasará la mayor parte del tiempo, y otra seca donde regulará su temperatura.

Como todos los hábitats de reptiles, la limpieza es un factor fundamental a tener en cuenta. Dado que a fin de cuentas se trata de agua estancada, y las tortugas tienden a ensuciarla bastante, se debe realizar un mantenimiento constante, con cambios frecuentes de agua y mucha limpieza.

Se puede ahorrar muchos cambios de agua si instalamos un filtro, pero no eliminarlos.

Además, la presencia de cloro en el agua es dañina en cierta medida para las tortugas, con lo que tenemos que eliminarla con productos específicos para ello.

La temperatura del agua debería mantenerse entre los 25 y los 28 grados.

Las tortugas suelen tomar el sol una media de entre 2 y 3 horas diarias, dependiendo de la temperatura ambiental, que debería mantenerse entre 20 y 30 grados. También es importante la luz ultravioleta a través de la que sintetizan la vitamina D3 con la que generan Calcio.

Para este punto es importante instalar una lámpara UV-B.

También debemos evitar las corrientes de aire frío, puesto que son animales sensibles a los cambios de temperatura, y podría enfermar.

Alimentación de las tortugas de agua

Alimentar adecuadamente a una tortuga que vive en cautividad puede ser un auténtico problema. Encontrar la dieta adecuada para alimentar a las tortugas requiere de conocer bien las características de la especie, para así suministrarles los mejores alimentos y cantidades que le permitan disfrutar de una alimentación saludable, requisito indispensable para que la tortuga tenga una vida larga y saludable.

Es importante mantener a nuestra tortuga con una dieta lo más variada posible entre carne, pesado y vegetales, dado que son animales omnívoros. Se comercializan multitud de piensos especiales para tortugas y en distintos formatos.

También debemos incluir alimento vivo que estimule a la tortuga, como grillos o escarabajos. Además se les puede dar lombrices de tierra, caracoles y fruta blanda, como la manzana, pera, melón, sandía, etc.. pero ningún cítrico.

Tortugas de tierra

Las tortugas de agua son menos elegidas como mascotas en comparación con sus hermanas de agua, seguramente porque requieren ciertas atenciones adicionales que las hacen un poco más complicadas de cuidar.

Si vamos a comprar una tortuga de tierra, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:

Requieren de amplios espacios para moverse libremente, con lo que los terrarios son mucho más voluminosos. Se deben incluir elementos de gran tamaño para evitar que se los coman y produzcan oclusiones dañinas.

Lo mejor es utilizar un buen sustrato para que el terrario se mantenga limpio y seco. También se puede utilizar papel de periódico, no muestran ningún interés en comérselo pero requiere cambiarlo mucho más a menudo para mantener la higiene dentro del terrario.

También requieren de luz directa que se debe proporcionar, o bien a través de luz natural por una ventana, o por una fuente artificial como lámparas y fuentes de calor.

Hay que tener en cuenta que las tortugas hibernan, por lo que necesitarán un lugar donde esconderse y pasar todo el invierno, sin comer ni moverse.

Además debe disponer de un recipiente de agua fresca y limpia para beber.

El ejercicio, aunque no lo parezca, también resulta muy beneficioso para su salud. Si se dispone de un jardín donde pueda caminar sin estrés, con hierba y algunas plantas, sería ideal para nuestra tortuga poder salir del terrario y dar alguna caminata.

De hecho, los ejemplares más grandes deberían vivir en el exterior, siendo recomendables los terrarios exclusivamente para los más pequeños.

Cuidado con las plantas porque algunas son tóxicas y podrían causarle un grave problema de salud, como por ejemplo las azaleas o el laurel.

La dieta de las tortugas de tierra incluye mucha fibra vegetal, plantas, flores, verduras (espinacas o lechuga), carne cruda, lombrices y fruta (sin cítricos de nuevo). Se deberá compensar la alimentación con suplementos de calcio y vitaminas.