El estreñimiento en nuestras mascotas

Descripción
Clinica veterinaria en León Maria J. Cabeza
El estreñimiento es un problema gastrointestinal caracterizado por una defecación poco frecuente qué se acompaña de una dificultad en la eliminación de las heces, quedando retenidas en determinadas partes del final del intestino, concretamente en el colon y en el recto.
En medicina veterinaria, con frecuencia utilizamos términos como la ?constipación? ?obstipacion? y ?megacolon?, para referirnos a un mismo problema, cuando en realidad técnicamente no son lo mismo.

Pero para poder tener una idea clara del problema al que nos referimos vamos a utilizar el término estreñimiento de modo general a fin de intentar explicar este problema tan frecuente en nuestras consultas, cuando acude un animal que lleva unos días sin defecar o lo hace con poca frecuencia y cantidad, y que en ocasiones se acompaña de dolor teniendo como resultado la emision de heces muy duras y secas, incluso ausencia de las mismas.

Las causas por las que se produce esta disminución de la motilidad a nivel del colon son múltiples y variadas.
Así por ejemplo, una causa ambiental por situaciones estresantes mantenidas para el animal, puede ocasionar un problema de estreñimiento puntual; el dolor es también una causa muy frecuente de estreñimiento en nuestras consultas. Ocurre por ejemplo cuándo tenemos fracturas a nivel pélvico, en los casos de lesiones a nivel de los sacos anales, o cuando aparecen fistulas perianales, tan habituales en pacientes con tránsito irregular crónico.
Por supuesto la presencia de cuerpos extraños, masas tumorales, irregularidades anatómicas a nivel intestinal cómo son los denominados divertículos, o la presencia de próstatas de gran tamaño en pacientes ancianos, son también causa frecuente de este problema.
Por último y no menos importante, las causas médicas, es decir, el consumo de determinados medicamentos puede provocar, al igual que ocurre en medicina humana, episodios de estreñimiento más o menos crónico.

Los signos clínicos del estreñimiento normalmente son obvios y claros para el propietario, puesto que la dificultad al defecar o las heces escasas duras e incluso con sangre, son siempre motivo lógico de alarma. En ocasiones, los gatos estreñidos pueden tener una diarrea intermitente, debido a que una parte del intestino se irrita por la presencia de material fecal seco y duro. Incluso, hay signos clínicos inespecíficos como el vómito o la falta de apetito, que también van asociados a este problema, pero los dueños de nuestras mascotas no asocian realmente con estreñimiento.
Por ello, es muy importante una exploración física adecuada, así como la realización de radiografías para confirmar la presencia de las heces retenidas en el colon, y por supuesto descartar enfermedades asociadas , para lo cual debemos recabar información y obtener una serie de datos mínima a través de los análisis de sangre y de orina, para determinar tanto el estado de hidratación de nuestro paciente, como para descartar o identificar enfermedades subyacentes que puedan complicarnos el diagnóstico y el tratamiento del estreñimiento de nuestro paciente.
En determinados casos es preciso realizar pruebas diagnósticas específicas, como enemas con sustancias específicas para el tránsito intestinal, o la realización de colonoscopia.
Muchos son los tratamientos que se han propuesto para tratar este síndrome gastrointestinal, y que como hemos descrito tiene múltiples causas y es muy frecuente en nuestros animales domésticos.
Como siempre en medicina veterinaria el tratamiento debe ir orientado en la medida de lo posible, a resolver la causa que lo ha ocasionado. Como hemos explicado, son múltiples las posibilidades, y en ocasiones concurren varias a la vez, por eso es tan importante para los veterinarios, hacer un diagnóstico correcto antes de instaurar un tratamiento médico.
Los líquidos son fundamentales, para no solo rehidratar al animal, sino también ablandar las heces y facilitar su eliminación; es por ello que cuando un paciente llega a nuestra consulta tras varios días sin poder defecar la primera medida es hidratar.
Si el proceso no es muy grave se pueden intentar ablandar las heces con supositorios a modo de laxantes con una base de glicerina, por ejemplo, o bien utilizar productos farmacológicos que estimulen de forma suave la motilidad del colon.
Por último, en medicina veterinaria utilizamos fármacos que estimulan el tránsito del colon y que en ocasiones son de mucha utilidad.
Y por supuesto, cuando el problema no es grave, siempre una dieta adecuada con suplementos de fibra hidrosoluble puede aumentar el volumen fecal sin incrementar la consistencia resultando por tanto de mucha ayuda sin tener que recurrir a intervenciones más agresivas.
Si todo lo anterior ha sido infructuoso, puede ser necesario la cirugía como última opción, aunque normalmente, si realizamos un protocolo adecuado en nuestro paciente y un seguimiento estricto en el manejo de este problema intestinal, el resultado suele ser satisfactorio.
Como siempre el mejor tratamiento es una buena prevención, por lo que nosotros siempre aconsejamos a nuestros clientes una vida saludable, una dieta adecuada, y un control veterinario regular, para identificar de la forma más precoz posible la presencia o el inicio de problemas, que abordados de forma temprana son siempre mucho más sencillos de solucionar.
En la Clínica Veterinaria María J cabeza nos preocupamos sobre todo de la medicina preventiva como un valor indiscutible de salud y de tranquilidad para sus dueños y sus veterinarios.
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