Remedios caseros para el hérpes zóster

Remedios caseros para el hérpes zóster
La culebrilla (herpes zóster) es una infección viral que causa una erupción dolorosa. El virus de la varicela zóster (VVZ), que causa esta infección, es el mismo que causa la varicela. Conoce ahora 4 remedios caseros que te ayudarán.
Si tuviste varicela cuando eras niño, el virus aún permanece latente en tu cuerpo. Dicho virus puede reactivarse más tarde en tu vida y causar el herpes zóster.

El dolor suele ser el primer síntoma del herpes zóster. Un par de días después se forman las erupciones y las ampollas llenas de líquido. Algunas personas con culebrilla también tienen fiebre, sensibilidad a la luz y fatiga.
Los síntomas pueden durar entre dos y seis semanas.

El herpes zóster no es potencialmente mortal, pero algunas personas experimentan neuralgia postherpética. Esto es cuando las fibras nerviosas se dañan, causando un dolor que dura semanas o meses. Después, el sarpullido desaparece.
¿Qué se puede hacer para mejorar?
Aunque un antiviral es un tratamiento efectivo para el herpes zóster, no es la única opción. Hay remedios caseros que también pueden reducir el dolor y las molestias:

1. Baños de curación

La limpieza diaria de las ampollas reduce el riesgo de propagación de la infección. Date un baño frío o una ducha para calmar la piel. El frescor del agua puede aliviar el dolor de las ampollas de la culebrilla.
También puedes tomar un baño de curación para reducir los síntomas.
Para esto, vierte de 1 a 2 tazas de avena coloidal o almidón de maíz en agua tibia y tenla en remojo durante 15 a 20 minutos.
No utilices agua caliente. El agua caliente puede empeorar las ampollas de la culebrilla porque el calor aumenta el flujo sanguíneo.

2. Compresa húmeda y fría

Además de tomar un baño para aliviar el dolor y la comezón asociados con una crisis de herpes zóster, aplícate una compresa fría y húmeda.
Haz esto varias veces durante el día para aliviar los síntomas.
Remoja un paño en agua fría, escúrrelo y colócalo sobre el sarpullido y a las ampollas. El frío de la compresa puede reducir el dolor.
Repite el proceso tantas veces como sea necesario.
No te apliques una compresa de hielo en la erupción, ya que demasiado frío puede aumentar la sensibilidad de la piel y empeorar el dolor.

3. Bicarbonato de sodio y pasta de almidón de maíz

Haz una pasta usando almidón de maíz o bicarbonato de sodio y agua para aliviar naturalmente la picazón causada por un sarpullido de la culebrilla.
Vierte dos partes de maicena o bicarbonato de soda en una taza. Agrégale una parte de agua para obtener la consistencia deseada para la pasta.
Aplícate la mezcla a tu sarpullido y enjuágate después de 10 a 15 minutos.
Repite varias veces al día según sea necesario.

4. Lociones y cremas calmantes

Rascarse un sarpullido por herpes zóster puede causar cicatrices y prolongar las ampollas. Si la picazón no mejora después de un baño de curación, una compresa fría o una mezcla de bicarbonato de sodio o maicena. Utiliza lociones y cremas calmantes.
Las lociones y cremas no aceleran el proceso de curación, pero pueden aumentar tu nivel de comodidad. Evita las lociones perfumadas, ya que pueden causar más irritación.
Si decide usar uno de estos productos, sería más efectivo si te aplicaras una que contenga el ingrediente natural capsaicina, hasta tres o cuatro veces al día.
La capsaicina tiene un efecto antiinflamatorio para ayudar a aliviar el dolor. Puede aumentar después de la aplicación inicial de la crema, pero desaparecerá lentamente.
Ha sido todo por ahora, espero que estos consejos te sean de bastante utilidad.