Decorar dormitorio

Habitación infantil cálida y tranquila

En Decogarden vamos a decorar una habitación infantil en tonos beiges de forma muy clásica. Combinaremos pintura, papel pintado y un friso para darle un toque cálido y personal al conjunto de la decoración.

Los vídeos de Karlos Arguiñano
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Llega un momento en la vida en el que todos los bebés se trasladan desde la habitación de sus padres hasta su nuevo cuarto. Y esa estancia, debe convertirse en un espacio que emane ternura, paz y sosiego por los cuatro costados.;

Es importante destinar un área despejada para jugar con comodidad. Nosotros lo conseguiremos llenándola de muñecos y colocando una alfombra para que la zona de juegos sea lo más agradable y confortable posible. Siguiendo nuestros consejos, conseguiréis que vuestros pequeños dispongan no sólo de su propia habitación, sino de un espacio que se convertirá en un paraíso personal.

  • Herramientas
  • Adhesivo de montaje
  • Rodillos
  • Mangos telescópicos
  • Brocha para encolar
  • Nivel láser
  • Estación de serrado
  • Sierra de calar
  • Destornillador
  • 1 martillo
  • Brochas
  • Cepillo
  • Materiales
  • Pintura plástica
  • Papel pintado
  • Cinta de carrocero
  • Papel de estraza
  • Engrudo
  • Friso
  • Cama
  • Alfombra
  • Cómoda
  • Mesilla
  • Ropa de cama
  • Estor
  • Cuadros
  • Cojines
  • Muñecos

Paso a paso para decorar una habitación infantil cálida y tranquila

Paso 1
Convertiremos una estancia abandonada y vacía en una habitación infantil clásica en tonos beiges. Pintaremos las paredes, colocaremos papel pintado y crearemos un friso que dará mucho calor. Con una decoración en la que predominarán los colores arena, conseguiremos crear también una zona de juegos.

Paso 2
Antes de ponernos manos a la obra comenzaremos a despejar la habitación retirando todos los muebles. Asimismo, desmontaremos los enchufes con un destornillador y protegeremos con cinta de carrocero y papel de estraza todas aquellas zonas que no vayamos a pintar. Después, pintaremos de beige suave dos de las 4 paredes utilizando mangos telescópicos para cubrir toda la superficie.

Paso 3
Es el momento de empapelar una de las paredes sin pintar: cortaremos la primera tira del papel, aplicaremos la cola del centro a las esquinas con una brocha para encolar, y doblaremos la tira para poder manejarnos mejor. Con cuidado la iremos desplegando sobre la pared, dejando sobrante tanto en la parte superior como en la inferior.

Paso 4
Siguiendo la línea roja del nivel láser, con un cepillo peinaremos el papel para eliminar todas las arrugas y burbujas que se hayan podido formar. Repetiremos este paso en la pared restante. Es importante que el dibujo del papel coincida para que el empapelado quede perfecto.

Paso 5
A llegado la hora de crear un friso. Utilizaremos lamas de melanina fina que cortaremos por la mitad con una estación de serrado. Aplicaremos con una pistola adhesivo de montaje y colocaremos la primera pieza.

Paso 6
Como son piezas machimbradas, colocaremos cada lama una tras otra de forma muy sencilla. Apoyaremos cada pieza en el zócalo, la moveremos para extender el adhesivo y presionaremos con las manos. Para librar los interruptores, abriremos dos huecos con la sierra de calar.

Paso 7
Y el toque decorativo final. Colocaremos la cama con su alfombra a juego, un estor y unos cuadros. Además, los cojines y los muñecos completarán una zona de juegos que encantará a cualquier niño. Una manera sencilla de decorar una habitación infantil y tranquila.

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