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Cómo conseguir un dormitorio más acogedor

Cómo conseguir un dormitorio más acogedor

El dormitorio es, sin duda, nuestro rincón de descanso y tranquilidad en casa. Es imprescindible que nuestra habitación sea un espacio agradable y relajante para podernos garantizar así un buen descanso. ¡Te proponemos algunos consejos, trucos e ideas geniales para conseguir que tu dormitorio sea más bonito, confortable y acogedor!

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El dormitorio es, por excelencia, la estancia destinada al descanso en el hogar. De hecho, la palabra cuarto se utiliza como sinónimo de dormitorio porque antiguamente las viviendas se dividían en cuatro cuartos: la cocina, el salón o la sala de estar y la restante, el cuarto, que era el que se utilizaba para dormir.

Por ello, conseguir un dormitorio acogedor es condición inexcusable para garantizar un buen descanso. Esto es algo que se logra mediante un análisis profundo del espacio disponible, la ubicación acertada de elementos y la combinación de funcionalidad con decoración.

Desde Hogarmania te proponemos algunos consejos para que dispongas de un dormitorio acogedor y confortable.

La cama como elemento central

El dormitorio es la habitación para dormir. No es exclusivamente la estancia para tal actividad, pero sí es la más importante. Esto obliga a que la cama ocupe un espacio central, sin importar cuál sea su distribución, pues eso dependerá del espacio disponible.

En cualquier caso, hay que organizar todo el espacio en torno a la cama, así como la decoración, y surtirse de otros elementos de confort como cojines y textiles que combinen a la perfección con toda la habitación.

Con respecto al tamaño lo realmente importante es que sea el adecuado para garantizar un sueño reparador, y aquí entra en juego también el material y la calidad. Un colchón viscoelástico es una buena opción.

Junto a la cama, mesillas laterales, una o dos dependiendo de si el dormitorio se comparte con otra persona, así que hay que habilitar un espacio de unos 40 centímetros mínimo a cada lado de la cama.

La limpieza en el dormitorio. Limpiar el colchón de forma regular

Más allá de la decoración y la distribución de mobiliario, otro apunte importante es el que guarda relación con la limpieza, y especialmente la de la cama. Según los especialistas del portal Encuentra Colchón: "realizar una correcta limpieza y mantenimiento del colchón, cambiando las sábanas por lo menos cada dos semanas para evitar que acumule polvo y ácaros, aumentará la sensación de higiene al dormir y nos ayudará a sentirnos más cómodos en el dormitorio".

"Como consejos básicos de limpieza, también es recomendable aspirar el colchón una vez al mes y ventilar la habitación cada día durante treinta minutos como mínimo", apuntan. La limpieza y la sensación de higiene son factores imprescindibles para lograr que un espacio sea acogedor, de ahí su relevancia.

Elegir bien los colores de las paredes

Los colores de las paredes pueden aportar una sensación de mayor amplitud visual, estrechamiento, calidez o confort, dependiendo de la gama cromática que elijamos y cómo lo incluyamos con el resto de elementos decorativos.

Los tonos suaves y neutros son los que más favorecen al descanso y conviene evitar los colores muy intensos y estridentes, porque generan sensación de agobio. Desde Hogarmania te mostramos una fórmula con la que conseguir calidez, que no es otra que la de apostar por los colores presentes en la naturaleza: tonos tierra, piedra, tostados o arenas. En este punto es importante no mezclar demasiados colores, para no generar sensación de caos.

Esta opción gana enteros si se acompaña de muebles con materiales nobles. La madera es muy acogedora, es para toda la vida. En la cama, si se incluye un gran cabecero, va a centrar el interés de la decoración, va a desplazar la vista directamente hacia ese elemento. Además, va a servir como elemento que separa ambientes en el dormitorio, sin necesidad de ningún otro elemento.

Sacar partido de las paredes, no solo con la pintura

La inclusión de un cabecero ya incide en esta idea que desarrollamos, la de sacar partido a las paredes. El espacio vertical también se puede aprovechar para que haya más superficie de tránsito en el dormitorio.

Con estantes o un perchero en la pared, sin llegar a recargarlas, le dan un toque muy acogedor a la habitación, siempre que combinen a la perfección con el resto de elementos. Su función es doble, la de almacenar y decorar.

Continuando con esta idea de funcionalidad, hay quien opta por usar muebles que sean versátiles y prefiere camas tipo canapé, con compartimentos en el interior para guardar cosas; o usar las paredes a modo de armarios empotrados. Esta última idea no siempre es posible, porque el dormitorio tiene que estar diseñado para ello o bien afrontar obras que no son siempre muy recomendables.

¿Qué dimensiones tiene el dormitorio?

Responder a esta pregunta es clave para el apartado decorativo. Los espacios pequeños no deben amueblarse en exceso y parecen amplios con pocos elementos. Asimismo, si el tamaño disponible es mayor, ya sí es posible incluir tonos más oscuros.

De este modo, si tu dormitorio no es excesivamente grande, la apuesta deberían ser colores claros y buscar ideas en la filosofía Feng Shui o en el estilo minimalista. El primero apuesta por buscar la armonía para mejorar el descanso, mientras que el segundo es un intento para ubicar en el dormitorio solo aquello que es estrictamente necesario, perseguir esa idea de “menos es más”.

Jugar con la iluminación

La iluminación natural es importante por varias cuestiones: la propia capacidad de iluminar la estancia y sus beneficios positivos para renovar el ambiente y airear el dormitorio. Sin embargo, la iluminación artificial es igualmente importante, y como lo que buscamos es un lugar acogedor y confortable, la idea debe ser usar luminarias generales muy suaves y añadir puntos de luz focalizados.

Esas luminarias añadidas pueden ir dirigidas hacia el armario, la mesita de noche o apliques en el propio cabecero si te gusta leer mientras estás en la cama. Los reguladores de luz son también muy útiles, pues aclimatan la iluminación hasta el nivel que deseemos.

En el caso de que queramos conseguir que el dormitorio sea acogedor, pero al mismo tiempo de la sensación de que es de mayor tamaño, la inclusión de un espejo de cuerpo entero o varios pequeños en la pared que ayuden a reflejar la luz natural que llega desde el exterior ayudará a lograr el efecto deseado.