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Estos son los beneficios y aplicaciones del microcemento en decoración


El microcemento ha ganado popularidad dentro del ámbito de las reformas y el interiorismo. Sus ventajas le han llevado a posicionarse en el mercado frente a otros materiales convencionales. Se trata de un material decorativo altamente versátil que permite hacer reformas de mantenimiento y renovaciones de una forma mucho más sencilla en comparación a las metodologías clásicas.

Uno de sus principales puntos fuertes es que su aplicación no requiere de obras y, además, el proceso es considerablemente más ágil.

¿La razón? Puede aplicarse directamente sobre otros materiales existentes sin necesidad de retirarlos.

Esto abarca el pladur, los azulejos o las baldosas. Basta con aplicarlo sobre la superficie a renovar para que en cuestión de unos pocos días el espacio cambie drásticamente, con un diseño derivado del original y con unos acabados de alta calidad.

A continuación, te hablamos de sus principales aplicaciones. ¡Toma nota!

Reformas de baños

La composición del microcemento lo convierte en un material apto para utilizarse dentro de estancias con altos niveles de humedad como, por ejemplo, los baños.

Su aplicación proporciona un efecto de continuidad y amplitud al espacio por lo que es especialmente recomendable para los procesos de reforma en cuartos de baño de reducidas dimensiones.

A diferencia de lo que ocurre con las alternativas tradicionales, en este caso no es necesario hacer obras por lo que el espacio no queda inutilizado mientras se implementan los nuevos cambios.

Por este motivo, para muchos se ha convertido en el sucesor perfecto de los viejos componentes y recubrimientos como gresite, cerámica, baldosas y azulejos.

Microcemento para el baño

Microcemento en cocinas

Las propuestas más convencionales cuentan con revestimientos en azulejos. Esta tendencia se generalizó a lo largo de muchas décadas por lo que no es extraño que la mayoría de cocinas que requieren de una reforma estén ancladas en ella.

A partir de microcemento es posible decir adiós a esta fórmula sin necesidad de hacer grandes alteraciones y, por otro lado, también se puede acceder a un ahorro económico considerable. Las aplicaciones pueden extenderse a todos los elementos que integran el espacio. Desde encimeras hasta suelo o paredes.

Microcemento en suelos

Uno de los componentes sobre los que suele aplicarse con mayor frecuencia es el suelo. El microcemento puede utilizarse sobre cualquier tipo de superficie por lo que en ese sentido, cualquier hogar o local puede beneficiarse de sus beneficios.

Sus propiedades abarcan una elevada resistencia a los impactos y golpes, a todo tipo de manchas, a la fricción generada por el tránsito o a la abrasión generada por la presencia de temperaturas elevadas.

Frente a las soluciones clásicas basadas en losas, el microcemento propicia suelos completamente armónicos y planos, más acordes al minimalismo que caracteriza nuestra era. Además, también se traducen en una sensación más confortable a la hora de caminar.

Microcemento en suelo

Microcemento en paredes

La libertad creativa que proporciona a la hora de customizar las paredes es prácticamente infinita. No sólo se trata de una solución altamente compatible con todo tipo de revestimientos precios como yeso, mármol, azulejo o pladur.

También puede adoptar distintos acabados y soluciones cromáticas. Además, desde el punto de vista técnico, posee una elevada durabilidad y resistencia ante agentes externos, siendo la impermeabilidad uno de sus grandes rasgos distintivos.

Tras su aplicación las paredes se tornan en superficies mucho más duras en comparación a los acabados propiciados por la aplicación de pintura. El resultado es un proceso de mantenimiento mucho menos exigente y, también, una superficie mucho más cómoda durante los procesos de limpieza.

En realidad, el microcemento puede aplicarse sobre prácticamente la mayoría de superficies que tradicionalmente requerían de obras durante los proceso renove.

Aplicación del microcemento en paredes

Algunas de sus principales ventajas

Alta compatibilidad con todo tipo de materiales y capacidad de adherencia: Gracias a ello el microcemento puede integrarse perfectamente tanto en estructuras interiores y exteriores, como sobre todo tipo de superficies: cemento, terrazo, mármol, pladur, yeso o azulejo.

Flexibilidad: Se trata de un material con un cuerpo poco espeso pero que al mismo tiempo reúne una interesante resistencia en términos de compresión y flexión.

Como resultado sus acabados no presentan fisura y su conservación es total con el transcurso del tiempo.

Resistencia a la abrasión: Su composición le convierte en una alternativa resistente a factores térmicos externos, incluyendo la exposición a rayos ultravioleta.

Gracias a ello, su apariencia es óptima en elementos externos.