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Una guía práctica para elegir el aparador del salón


El aparador es un mueble práctico y muy decorativo que juega un papel esencial en el salón. Alto, bajo, suspendido, con patas... Existen infinidad de diseños y modelos. En este artículo se ofrecen las claves para elegir el más acertado.

Israel Guerra

El aparador salón, también conocido como buffet, es un mueble que ha sido diseñado para el almacenaje en el salón - comedor, al mismo tiempo que cumple una importante función estética, ya que, por su tamaño, no va a pasar desapercibido.

En este sentido, tanto por su valor funcional como por el decorativo, se ha convertido en una de las piezas elementales de esta estancia.

¿Cómo elegir el aparador para el salón?

Uso que se le va a dar

Aunque el aspecto estético sea importante, el aparador de salón es un mueble muy funcional. Por este motivo, lo primero a tener en cuenta a de ser el uso que se va a dar. De forma general, la mayoría de la gente lo usa para guardar copas, platos, ensaladeras... Esa vajilla que no se utiliza en el día a día, pero sí en ocasiones especiales, cuando se tienen invitados.

No obstante, hay personas que le dan otra utilidad, por ejemplo, como mueble para el televisor o para almacenar otro tipo de cosas. Independientemente del uso que se le vaya a dar, es importante tenerlo definido antes de realizar la compra para optar por un tipo u otro, tal vez con puertas de cristales que sirva de expositor y se vean las copas o, en cambio, escogerlo con más cajones donde guardar la mantelería u otro tipo de textiles para el hogar.

Una guía práctica para elegir el aparador del salón

Con o sin patas

En relación al apoyo en el suelo, puede ir directamente sobre este o con patas. Los que apoyan en el suelo cuentan con una mayor capacidad de almacenaje, mientras que los que se presentan con patas ofrecen un aspecto más estilizado. La decisión final dependerá en buena medida de si se necesita más espacio para almacenaje, como suele ocurrir en los pisos pequeños.

Suspendidos

Otra opción es decantarse por los aparadores suspendidos, que son los que dan una especial sensación de ingravidez.

Sobre el peso que pueden aguantar, tan solo hay que seguir las recomendaciones técnicas, pero en líneas generales resisten bastante peso sin problemas.

Una guía práctica para elegir el aparador del salón

Forma y color

Los diseños más habituales son de forma rectangular, aunque hay muchas mas opciones. Sin embargo, si se quiere conseguir la mayor amplitud posible y espacio para almacenar, lo mejor será optar por formas estándares, como la rectangular o la cuadrada.

En estos muebles auxiliares también existen diferentes opciones en cuanto a las puertas, que pueden ser batientes o abatibles, ideales para espacios amplios, o correderas, que irán mejor para estancias pequeñas, pues no necesitan de aire alrededor para ser abiertas.

En cuanto al color, en la variedad está el gusto, y tal como suele ocurrir con otros elementos decorativos, el mercado actual ofrece una amplia variedad. Se puede optar por seguir la misma línea cromática que el resto de muebles o introducir un nuevo color rompedor, que juegue con el entorno.

Como norma general, para lugares más reducidos siempre se aconseja el blanco o colores claros. También se conjugan a la perfección las vitrinas con cristales transparentes, que siguen estando de rabiosa actualidad en el mundo de los diseñadores de interior.

Estilo

Aquí también hay mucho donde elegir, aunque deberá seguir la línea del resto de la estancia para conseguir un resultado armónico. El aparador clásico cuenta con formas cóncavas y convexas en su fabricación, y sus acabados suelen ser en brillo. El aparador moderno, en cambio, presentará líneas rectas y acabados en mate, colores vivos, con detalles como luces led para iluminar interiores.