Economía

¿Cómo saber si tu hipoteca es buena antes de firmar el contrato?

¿Cómo saber si tu hipoteca es buena antes de firmar el contrato?

Antes de firmar una hipoteca debemos entender al 100 % las condiciones contractuales para evitar sorpresas en el futuro. El comparador HelpMycash.com nos enseña cómo hacerlo.

Entender las condiciones de una hipoteca es la clave para acabar encontrando la financiación que mejor se adapte a nuestras necesidades. La forma más completa de comparar los productos que nos ofrecen los bancos es a través de la FIPER hipotecaria, un documento que establece las condiciones del crédito que el banco estaría dispuesto a ofrecernos según nuestro perfil financiero. La FIPER es, por lo tanto, el mejor aliado del consumidor para conseguir firmar una buena hipoteca.

La FIPER, el primer paso hacia una buena hipoteca

Una hipoteca es un producto 100 % negociable y el límite de la negociación lo fija la combinación de nuestra capacidad económica y de nuestro conocimiento financiero. Antes de firmar una hipoteca debemos analizar la FIPER y comprobar si las condiciones que nos propone el banco son convenientes para nosotros.

Si no sabemos cómo analizar una FIPER o si queremos estar totalmente seguros de que entendemos las condiciones que se reflejan en el documento, podemos solicitar un análisis gratuito del documento en cuestión. El comparador financiero HelpMyCash.com ha lanzado un servicio de valoración de FIPER gratuito hasta el 15 de mayo, mediante el cual un experto en finanzas analiza nuestra oferta hipotecaria, desde el tipo de interés, las comisiones y la vinculación hasta el coste final de la operación.

Una vez que conocemos si la hipoteca que nos ofrece el banco es buena o mejorable podemos acudir a firmar el contrato, con la tranquilidad de saber que no tendremos sorpresas negativas en el futuro, en forma de cláusulas suelo o de intereses de demora exagerados.

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¿Cómo es una buena hipoteca hoy en día?

Firmar una hipoteca es un paso muy importante en la vida de una familia. Es una decisión que marcará la economía familiar en las próximas décadas, por lo que conseguir una buena financiación es capital para no pagar de más por la compra de nuestra vivienda.

Actualmente una buena hipoteca sería aquella que no cuenta con cláusulas que encarecen la amortización de la deuda, como por ejemplo las cláusulas suelo o las comisiones por amortización anticipada o apertura. En cuanto al interés, fijo o variable, en realidad depende de la aversión al riesgo de cada persona. Si nos decantamos por una hipoteca fija, podremos considerar una oferta competitiva aquella que no supere el 3 % TIN en plazos iguales o superiores a 30 años o el 2 % TIN para plazos inferiores a 20 años. Por el contrario, si optamos por la financiación a tipo variable, las hipotecas más baratas son las referenciadas a euríbor y con diferenciales inferiores al 1,5 %

Por último, el ingrediente que redondea la receta de un buen préstamo hipotecario es la escasa vinculación. De hecho, en el mercado actual existen hipotecas que están totalmente libres de vinculaciones como seguros, planes de pensiones o tarjetas de crédito.

Por lo tanto una hipoteca es barata cuando cuenta con un interés competitivo, poca vinculación, escasas comisiones y ninguna cláusula declarada nulas por los tribunales como el suelo hipotecario o los gastos de formalización de la hipoteca.

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