Economía

Cómo ahorrar en la tarifa de la luz pese al frío

Cómo ahorrar en la tarifa de la luz pese al frío

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Desde el comparador HelpMyCash.com nos explican cómo superar las bajas temperaturas sin incrementar la factura de la luz en exceso.

La bajada de temperaturas tan abrupta que hemos sufrido en todo el país ha hecho que miles de españoles ya estemos pensando en la calefacción y, por consiguiente, en las facturas de la luz que se avecinan. Si a esto le sumamos que en octubre los recibos se dispararon un 7 %, parece que este año será complicado ahorrar en electricidad, ¿o no? Desde el comparador de tarifas de luz HelpMyCash.com nos dan trucos con los que evitar que los recibos se resientan en los meses más fríos del año.

Contratos y tarifas para enfrentarse al invierno

Con el cambio de horario se da el pistoletazo de salida a esta época en la que poco a poco nos toca encender las luces antes y la calefacción empieza a ser necesaria. Y como consecuencia de todo ello, las facturas de la luz empiezan a subir de precio.

Ahora bien, ¿estamos pagando más de la cuenta? Posiblemente. Además de que solemos pecar de tener una potencia superior a la que necesitaríamos en casa, es muy posible que nuestra tarifa de la luz esté desfasada o no cuente con los mejores precios. Para salir de dudas, nada como recuperar una factura y comprobar que el precio (en euros/kWh) que nos está aplicando no se aleja de lo que se ofrece hoy en el mercado. Para ello, podemos recurrir a un comparador de tarifas de luz que nos agilice la tarea.

El tipo de tarifa también puede condicionar que la factura sea más alta de lo que podría ser. Independientemente de las clásicas ofertas con discriminación horaria, hoy existen modalidades que permiten contar con horas con consumo gratis.

Ande yo caliente…

Con la tarifa eléctrica adecuada, solo nos tocará ser responsables para evitar que las facturas empiecen a crecer. Por ejemplo, adecuar nuestro vestuario a la época del año es crucial. Si bien es cierto que parece obvio, muchos nos resistimos a eliminar las mangas cortas de nuestro armario. En la misma línea, los platos calientes nos ayudarán a coger temperatura fácilmente. Pero ¿y nuestra casa? Si no queremos que la factura de la luz se dispare por culpa de la calefacción, ha llegado el momento de vestirla de invierno.

Desde la funda del sofá hasta las cortinas, existen telas que son más convenientes para el invierno que para el verano, con lo que nuestros salones pueden ser más confortables si elegimos bien. De igual forma, ha llegado el momento de poner el edredón de entretiempo, incluso el nórdico en las zonas del país más frías, el cual nos ayudará a mantenernos calientes sin necesidad de tener toda la noche la calefacción puesta. Es más, si queremos poner este aparato, es importante que no supere los 21 grados, ya que cada grado de más incrementa el recibo un 7 %.

Cómo ahorrar en la tarifa de la luz pese al frío

Finalmente, existen pequeños trucos que nos pueden ayudar a entrar en calor sin gastar un euro. Tal y como hemos visto, la alimentación es uno de ellos, pero no el único. Lavarse las manos con agua caliente o masajear las extremidades nos hará ganar unos grados. Y si somos habilidosos con las manualidades, podemos hacernos un cojín de semillas casero (con huesos de cerezas o garbanzos secos, por ejemplo) para calentar en el microondas. Este pequeño saco se puede usar tanto para aliviar músculos inflamados, como para calentar la cama si lo metemos antes de irnos a dormir.

¿Un iglú en casa? ¡Ponle solución!

Si nuestra tarifa de luz es aceptable y hemos puesto en marcha todos esos pequeños trucos “de toda la vida” y aun así seguimos recibiendo facturas elevadas, tal vez podamos hacer algún apaño en casa para subsanarlo. Por ejemplo, algo tan sencillo como subir las persianas durante el día para que las estancias cojan temperatura por la luz solar nos evitará ir directos a poner la calefacción. Eso sí, en cuanto empiece a bajar el sol es importante bajar persianas y cerrar cortinas, de modo que hagan de freno ante la bajada de temperatura.

Si aun así notamos que entra aire frío, tal vez el problema sean las ventanas. Es habitual que las casas antiguas tengan cristales finos, los cuales hacen que el frío traspase. Por no mentar aquellas viviendas más viejas en las que las gomas de la ventana ya no hacen su función, permitiendo que todo el aire entre en la habitación. ¿Solución? La más evidente es invertir en unas nuevas. Ahora bien, si no estamos pasando una época boyante, existen propuestas de bajo coste que nos pueden ayudar sin gastar demasiado dinero. Por ejemplo, para aislarnos del frío que emanan los cristales podemos cubrirlos con plástico, como el de burbujas. Y para que las juntas vuelvan a ser efectivas, nada como poner burletes.

Por último, nos podemos apoyar en la tecnología para controlar el uso de los electrodomésticos, evitando que consuman cuando no son necesarios. Hablamos de, por ejemplo, los temporizadores o enchufes inteligentes. Estos aparatos permiten apagar y encender los radiadores en momentos concretos del día. Y, de cara a un ahorro real todo el año, nos permitirán controlar que ningún electrodoméstico innecesario se quede en modo repaso, gastando luz cuando no se usa.

En definitiva, si nos lo proponemos, este año podemos conseguir que nuestros recibos de luz no se disparen. Todo es cuestión de ponerle sentido común e imaginación.