Economía

3 motivos por los que tu teleco te puede sancionar

3 motivos por los que tu teleco te puede sancionar

Los expertos del comparador HelpMyCash.com nos explican las penalizaciones que nos puede aplicar nuestra compañía de Internet si nos despistamos.

Uno de los problemas más habituales que tenemos los consumidores es que solemos desentendernos de nuestros contratos. Por ejemplo, pese a que contratar un paquete de Internet en casa cuesta unos pocos minutos, pocos leen las condiciones que aceptan. Debido a ello, muchos hemos acabado recibiendo multas por parte de nuestra teleco, incluso algunas que no sabíamos ni que podían aplicarnos. Para evitar estos sustos, a continuación, hacemos un repaso por los motivos por los cuales las compañías de Internet pueden penalizarnos.

No finalizar el contrato, el principal motivo

De todas las causas que pueden provocar una sanción por parte de nuestra compañía, no cumplir con el compromiso de permanencia es la más conocida. De hecho, muchos de nosotros la hemos tenido que asumir y ya vamos con pies de plomo a la hora de elegir nuestro siguiente paquete de Internet.

No obstante, ahora ya no solo tendremos esta cláusula por aprovechar una oferta. Con la excusa de la instalación de fibra óptica, gran parte de las compañías están exigiendo a sus clientes que permanezcan con ellos al menos tres meses. El principal motivo, según ellas, es amortizar el coste de la instalación.

Esta condición se debe reflejar en el contrato y, en caso de que el acuerdo se cierre vía telefónica, el comercial nos lo debe explicar. Adicionalmente, se debe dejar claro cuál es la penalización máxima. Y es que, no debemos olvidarnos de que, al estar sujeta a un tiempo de duración de contrato, la cantidad irá descendiendo a medida que queden menos meses de vigencia del acuerdo.

Quedarnos los aparatos sale caro

Otra de las penalizaciones más habituales es aquella que nos aplican por no devolver el router, el teléfono fijo o el decodificador de la televisión de pago. Probablemente, sea la que más inadvertidos nos pilla, ya que las operadoras no suelen explicarnos qué debemos hacer con los aparatos una vez cancelamos el contrato.

Cualquier aparato que la compañía nos envíe para utilizar sus servicios está cedido. Es decir, no es de nuestra propiedad, salvo que la teleco lo haya matizado así en el momento de la contratación. Dicho de otra forma, solo será nuestro si lo hemos pagado en el momento de firmar el acuerdo. Por lo cual, una vez rompemos la relación, debemos devolverlo.

En función de la compañía, tendremos más o menos tiempo. Lo más habituales que nos den 15 días. El problema es que cada operadora trabaja de una forma. Así, mientras los clientes de Orange deberán contactar con un número de teléfono específico para tramitar la devolución del equipo. En cambio, con MásMóvil podremos dejar el aparato en una oficina de Correos junto al número de expedición que nos envíe la compañía.

¿Y si no llegamos a tiempo? Como no podía ser de otra forma, la compañía nos emitirá un nuevo cargo en concepto del equipo, pasando a ser de nuestra propiedad desde ese mismo momento.

No pagar a tiempo un recibo: problemas con la teleco y el banco

Pero no hace falta llegar al final de la relación con nuestra compañía para que nos apliquen una penalización. De hecho, basta con no pagar a tiempo un recibo para encontrarnos la sorpresa. Tal y como señalan los expertos de HelpMyCash, este sistema es más habitual en las grandes telecos de nuestro país, las cuales no suelen dudar demasiado a la hora de aplicar un recargo en nuestra factura si no se paga a tiempo.

Como siempre, la sanción varía en función de la compañía. Así, podemos encontrarnos que MásMóvil aplica un recargo de entre tres y ocho euros, mientras Movistar se dispara hasta los 30,35 euros.

Por este motivo, es importante no pasar por alto la letra pequeña de nuestro contrato, de modo que podamos evitar (en la medida de lo posible) llegar a situaciones que nos hagan pagar de más.

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