Economía

¿En qué casos saldría más barata una hipoteca fija que una variable?

¿En qué casos saldría más barata una hipoteca fija que una variable?

Desde el comparador financiero HelpMyCash.com han calculado cuándo saldría más a cuenta el tipo fijo que el variable dependiendo de la evolución del euríbor.

El mantenimiento de las políticas del Banco Central Europeo y la desaceleración económica prevista para los próximos años hacen pensar que el euríbor podría cotizar en valores similares a los actuales durante el siguiente lustro. Así las cosas, hipotecarse a tipo variable saldría más a cuenta que hacerlo a tipo fijo si se pudiera devolver el dinero en poco tiempo, pero ¿qué ocurriría si se reembolsara el crédito en dos o incluso tres décadas?

Desde el comparador bancario HelpMyCash.com han calculado el precio medio de ambas opciones en distintos escenarios para ver cuál podría ser la más conveniente en función de cómo evolucionara este índice de referencia.

¿Cuánto tendría que subir el euríbor?

Los analistas del comparador han llevado a cabo las simulaciones en base a una hipoteca media de 100.000 euros a devolver en un período de 20 años. Asimismo, han tomado como referencia el interés medio que ofrecen actualmente los bancos para ese plazo: un tipo fijo del 1,70% y uno variable de euríbor más 1% (con un fijo inicial del 1,99% aplicado durante el primer año).

Bajo esta premisa, desde HelpMyCash.com aseguran que hipotecarse a tipo fijo podría salir más barato a la larga en diversos escenarios. Uno de ellos sería si la economía europea mejorara progresivamente tras un lustro estancada. En ese caso, tras mantenerse cerca del 0% durante cinco años, el euríbor podría subir unos 0,25 puntos porcentuales cada año hasta alcanzar, al final del plazo de la hipoteca, el 3,75%. Así, con una hipoteca fija se pagarían, en total, unos 2.200 euros menos que con una variable.

Pero ¿qué pasaría si en vez de esa mejora progresiva se viviera una nueva burbuja y se desencadenara otra recesión? En esta situación, el euríbor tendría una evolución parecida a la que mostró en el pasado: subiría hasta cerca del 5% entre el sexto y el décimo año de vida de la hipoteca y probablemente volvería a caer hasta el 0% entre el undécimo y el decimoquinto. En ese escenario, el ahorro al decantarse por un tipo fijo sería de un poco más de 10.500 euros.

Otra posibilidad, bastante más optimista, sería que Europa experimentara una mejora económica notable dentro de un tiempo. En este escenario, después de estar estancado unos cinco años, el euríbor podría alcanzar un valor del 3,50% en pocos años, que es el que se registró aproximadamente durante las épocas de mayor bonanza en la zona euro. En caso de mantenerse en esos registros, contratar una hipoteca fija en vez de una variable supondría, al cabo de 20 años, un ahorro total de casi 8.500 euros.

El tipo variable, más conveniente con una economía estancada

Hay otros escenarios, sin embargo, en los que ligar la hipoteca al euríbor saldría más a cuenta que decantarse por un interés constante. El más evidente sería uno en el que este índice se mantuviera cerca del 0% durante las siguientes dos décadas debido a un estancamiento de la economía europea, algo que ya sucede en otros países avanzados como Japón. En esta situación, optar por un tipo variable permitiría ahorrar, a la larga, algo más de 6.500 euros.

Algo parecido ocurriría si la economía europea no creciera en la próxima década y repuntara en la segunda. Por ejemplo, si el euríbor se mantuviera en el 0% durante los primeros 10 años y subiera 0,25 puntos en los siguientes hasta alcanzar, en el vigésimo, un valor del 2,50% (su media histórica). En ese caso, ligar el interés de la hipoteca a esta referencia y no optar por un tipo fijo supondría un ahorro medio de casi 4.000 euros.

Para terminar, hipotecarse a tipo variable también saldría más a cuenta si, tras un lustro de estancamiento, la economía europea repuntara tímidamente. En un escenario en el que el euríbor subiera progresivamente del 0% al 2,50% entre el sexto y el vigésimo año, elegir un interés fijo le haría pagar cerca de 850 euros de más al titular.

La decisión también depende de la tolerancia al riesgo

Estos son algunos de los escenarios que pueden darse en las próximas décadas, pero es imposible saber, a día de hoy, cuál puede ser el acertado. Por ello, desde HelpMyCash.com consideran que cada futuro hipotecado debe valorar cuál le parece más realista para decidirse entre un interés fijo o uno variable.

Asimismo, aconsejan elegir una u otra opción en función, también, de la tolerancia al riesgo de cada cliente. Así, para los que no quieren estar pendientes de posibles cambios en las cuotas, el tipo fijo puede ser adecuado, teniendo siempre en cuenta que podría salir más caro a la larga. Y para los que están dispuestos a asumir esa inestabilidad a cambio de pagar menos a corto (y quizás a largo) plazo, el interés variable puede ser más conveniente, aunque hay que asegurarse de poder seguir pagando las mensualidades sin problemas en caso de que el euríbor suba.

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