Economía

¿Qué es un contrato de arras y por qué nos conviene para vender un piso?

¿Qué es un contrato de arras y por qué nos conviene para vender un piso?

El comparador bancario HelpMyCash.com nos explica qué es este documento habitual para vender un piso y qué implicaciones tiene para cada una de las partes.

El contrato de arras es un documento muy utilizado a la hora de cerrar la venta de una vivienda. Este se suele firmar una vez que el comprador y el vendedor han alcanzado un acuerdo y se convierte en el preludio de la escritura final de compraventa.

Pero ¿qué es realmente un contrato de arras y qué implicaciones tiene? ¿Por qué es conveniente firmar este documento antes y no acudir directamente al notario? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com nos dan las respuestas a estos interrogantes.

El contrato de arras refleja el pacto entre comprador y vendedor

Este documento no es más que un acuerdo privado previo a la compraventa firmado entre comprador y vendedor. Recoge de forma detallada los datos más importantes de la operación como la identidad de las partes, la descripción de la vivienda, el plazo para firmar en notaría, las condiciones de la venta (precio, reparto de los gastos, etc.) y, más importante aún, las posibles penalizaciones que podrían afrontar las partes ante un incumplimiento.

Además, generalmente, al firmar este documento la parte compradora hace entrega de una cantidad de dinero al vendedor en señal de reserva. Este último, por su parte, asume el compromiso de sacar la vivienda del mercado. Dicho de otra forma, el contrato de arras refleja el pacto al que llegan las partes y la voluntad de ambos de cerrar el negocio en la notaría.

Si estamos vendiendo el piso con una inmobiliaria esta se encargará de redactar este documento. Si vendemos como particulares lo podemos elaborar nosotros mismos, ya que en la web abundan modelos que podemos usar de base para hacer el nuestro. Eso sí, debemos vigilar no dejarnos ningún dato importante como los mencionados anteriormente, ya que, de lo contrario, podríamos afrontar consecuencias.

El contrato de arras protege legalmente a ambas partes

Aunque este documento no está definido exactamente como contrato en el Código Civil, si lo está el concepto de arras. Específicamente, el de las arras penitenciales, el cual aparece regulado en el artículo 1.454 del mencionado código. Es justamente este tipo el más utilizado en España a la hora de vender un piso.

Las arras confirmatorias y las penales, que son los otros dos tipos que existen, a pesar de que no aparecen mencionadas en el Código Civil, sí han sido definidas por la jurisprudencia en una sentencia emitida por el Tribunal Supremo en el 2013.

En este sentido, desde el comparador financiero HelpMyCash.com aconsejan que es conveniente firmar un contrato de arras al vender un piso porqueta este documento puede proteger legalmente a cualquiera de las partes en una compraventa.

Hay que tener en cuenta que antes de firmar ante notario pueden ocurrir muchas cosas y unas arras pueden asegurarnos que la venta se llevará a cabo o que, en tal caso, seremos resarcidos si esta no se concreta.

El contrato de penitenciales establece penalizaciones claras

Las penalizaciones a afrontar en caso de incumplimiento dependen del tipo de contrato. El de arras penitenciales es el más utilizado porque establece de forma clara que si el comprador se echa atrás con la compraventa pierde el dinero entregado como señal. Si la falta la comete el vendedor, este debe devolver a la otra parte esta cantidad por duplicado.

Este contrato se puede romper, pero la ventaja es que de antemano ya sabemos cuáles son las consecuencias que trae hacerlo y no tenemos que demandar para que un juez lo determine. Solo nos veríamos obligados a acudir por la vía legal si la otra parte se niega a asumir lo que establece el contrato.

Las arras confirmatorias y penales, por su parte, son más complejas. Estas dejan abierta la posibilidad de que la parte afectada reclame no solo la indemnización, sino que también exija el cumplimiento del contrato, por lo que muchas veces es necesario acudir a juicio para resolver el asunto.

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