Economía

Vuelven las hipotecas fijas: pros y contras

Vuelven las hipotecas fijas: pros y contras

Autor: Hogarmania

Antes de lanzarse a por una hipoteca fija es importante conocer tanto sus ventajas como sus inconvenientes, advierten los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com

Los datos lo confirman: las hipotecas fijas vuelven a ser el producto de moda. Según el Instituto Nacional de Estadística, más del 40% de los préstamos hipotecarios que se contratan en España pertenecen a esta categoría, el mayor porcentaje jamás registrado. Pero ¿qué es lo que hace que estos productos sean tan atractivos? De la mano del comparador financiero HelpMyCash.com, a continuación repasaremos las luces y las sombras del tipo fijo.

Mayor estabilidad a buen precio

Uno de los motivos que explica este nuevo auge de las hipotecas fijas es que el euríbor empieza a cotizar al alza. Así, los consumidores más alérgicos al riesgo, temerosos de que les suba la cuota si firman una hipoteca variable, prefieren decantarse por el interés constante. Además, si este índice experimentara un aumento notable a corto o medio plazo, firmar un préstamo hipotecario a tipo fijo podría salir hasta más barato.

Pero esta popularidad no sería posible si el interés de las hipotecas fijas no fuera tan bajo. Pese a la subida de tipos que se produjo durante el primer semestre del 2018, muchos bancos aún ofrecen préstamos de esta clase al 2% a 20 años o al 2,5% a 30 años, un precio muy atractivo para los que buscan estabilidad. De hecho, incluso hay entidades que comercializan hipotecas a tipo fijo a menos del 2% a 20 años, aunque no es lo más común.

Eso demuestra que la banca sigue muy interesada en que los consumidores paguen una cuota constante. De esta manera, una probable subida del euríbor no les impedirá hacer frente a sus obligaciones, lo que reduce considerablemente el riesgo de morosidad de la operación. Además, al otorgar hipotecas fijas se aseguran de ganar más dinero ahora que los tipos variables les reportan tan pocos beneficios.

La banca sigue muy interesada en que los consumidores paguen una cuota constante, de esta manera una subida del euríbor no les impedirá hacer frente a los pagos.

Son más caras, pero más seguras

Precisamente ese es uno de los inconvenientes de las hipotecas a tipo fijo: como su interés es más alto que el de las variables, sus cuotas son algo más caras. En consecuencia, el que contrata uno de estos productos sabe que tendrá que pagar un plus por la seguridad proporcionada, al menos mientras el euríbor se mantenga bajo.

Veámoslo con un ejemplo: el interés medio de una hipoteca fija a 20 años ronda el 2%, mientras que el de una variable es de alrededor de euríbor más 1%. En la práctica, esto significa que con un importe de 100.000 euros, el primer producto tiene una cuota mensual de 505,88 euros, mientras que las mensualidades del segundo son de 451,91 euros (con el actual euríbor al -0,18%). Eso sí, hay que recordar que si los índices de referencia aumentan, hipotecarse a tipo fijo podría salir más barato a largo plazo.

Además, las hipotecas a interés fijo suelen tener una comisión de apertura un poco más cara y pueden incluir una compensación adicional: la de riesgo de tipo de interés. Esta penalización, cuyo precio suele oscilar entre el 0,5% y el 5%, se aplica cuando se le genera una pérdida financiera al banco por adelantar capital del préstamo o por trasladarlo a otro banco y puede sumarse a las comisiones por amortización anticipada o por subrogación.

Las hipotecas a interés fijo suelen tener una comisión de apertura un poco más cara y pueden incluir una compensación adicional: la de riesgo de tipo de interés.