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Cómo lavar una manta

Cómo lavar una manta

Cómo lavar una manta para mantenerla cuidada y suave. Sigue nuestros sencillos consejos.

A la hora de lavar una manta, lo primero que tenemos que tener en cuenta es de qué material es la manta. Puede ser de lana, pelo, polares... Dependiendo de cómo sea se tendrá que aplicar unos cuidados u otros y se podrá lavar a máquina o deberá hacerse a mano.

También debemos tener en cuenta, su tamaño. Si es muy grande, es posible que no quepa en la lavadora de casa. Si es así, es mejor lavarla a mano o lavarla en establecimientos con lavadoras industriales.

Igualmente, sean del tipo que sean, de vez en cuando se deben airear las mantas y dejar que les de el sol durante unos minutos para eliminar todos los ácaros y polvo que puedan coger. Es importante eliminar los ácaros, ya que pueden provocar alergias. La radiación ultravioleta de los rayos del sol hace que los ácaros mueran y airearlas ayuda a eliminar los restos de polvo.

Recomendamos también, cepillarlas una vez por semana para eliminar las pelusas.

Cómo lavar una manta a máquina:

Tanto las mantas de lana como las polares se pueden lavar a máquina, ¡siempre que la etiqueta no diga lo contrario y el tamaño no lo impida!

Introduce la manta en la lavadora y selecciona un programa corto, para mantas delicadas y, con agua fría. Si queda suficiente espacio en la lavadora, puedes añadir otras prendas que compartan el mismo tejido.

Utiliza un detergente a máquina para prendas delicadas que cuidará su aspecto y color manteniéndola suave y con un toque perfumado.

Además, ¡no necesitarás utilizar suavizante!

Para secarla, lo mejor es tenderla al aire libre. Pero algunas mantas como las polares se pueden meter en la secadora: recuerda, siempre a bajas temperaturas.

Cómo lavar una manta a mano:

Si la manta es de pelo o tiene un tamaño muy grande y no puedes llevarla a un establecimiento de lavadoras público, puedes lavar la manta a mano en la bañera. Para ello, introduce la prenda en la bañera con agua fría y una dosis de un detergente líquido para lavar a mano prendas delicadas. Déjala en remojo durante unos 20 minutos agitando la manta de vez en cuando para que el detergente se esparza bien.

Si la manta tiene alguna mancha aplica un poco de detergente directamente sobre ésta y frota ligeramente la zona sin ejercer mucha presión para que la manta no sufra.

Aclara la manta con agua fría. Deja que escurra el máximo posible de agua pero sin retorcerla y sécala al aire.

Consejos para secar las mantas:

Intenta escurrir lo máximo posible la manta para que no gotee. A la hora de tenderla, colócala doblada por la mitad para evitar que la largura de la manta llegue hasta el piso de abajo o, peor, llegue al suelo y se manche de nuevo. También de esta manera evitarás que, la manta, se mueva en exceso en días de viento.

Con estos consejos tus mantas quedarán como el primer día y mantendrán su agradable tacto durante más tiempo.

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