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Cómo lavar prendas de lana

Cómo lavar prendas de lana

Va llegando la época de cambio de armario y tendrás que guardar las prendas de lana hasta la próxima temporada.

Autor: Hogarmania

Sin embargo, antes de guardarlas es muy importante lavarlas adecuadamente. Se trata de prendas que requieren un tratamiento especial si quieres mantenerlas bonitas y en buen estado. Te damos 6 claves para el correcto lavado de la lana.

1. Conoce qué es la lana. La lana es una fibra natural que proviene del pelo suave y sedoso de las ovejas. Esta fibra no es lisa, sino que está formada por unas escamas microscópicas que se van superponiendo como las tejas de un tejado. Si se humedecen, su reacción es abrirse en forma de espiga. Si se sumergen en agua muy caliente, se les frota con fuerza o se usan detergentes agresivos la fibra de la lana se desplaza deformándose o encogiéndose, por eso se hace necesario lavarla con cuidado y de una forma especial.

2. No la laves a menudo. Las prendas de lana no necesitan lavarse a menudo, ya que en la mayoría de los casos con ventilarla será suficiente. Si evitas lavados a estas prendas conseguirás que se mantengan en buen estado mucho más tiempo.

3. Mima la prenda en el lavado. Como en cualquier colada, fíjate en las recomendaciones de lavado para cada tipo de prenda. Para la lana, utiliza siempre agua templada a no más de 30º, esta será la temperatura ideal para que salga la suciedad y la prenda no sufra en el lavado. Si la lavas en la lavadora escoge el programa de prendas delicadas con un centrifugado suave. Del mismo modo, usa un jabón especial para prendas delicadas, tipo Marsella o el que más te guste, pero sobre todo, evita detergentes que tengan cloro.

Cómo lavar prendas de lana2

4. No frotes la prenda. Si la lavas a mano, conviene que no frotes la prenda ya que se dañará el tejido, con presionar suavemente mientras la dejas unos minutos en remojo será más que eficaz para que vaya soltando la suciedad.

5. Escurre y tiende bien. Siempre es aconsejable tender bien para planchar menos. Las prendas que laves a mano, trata de escurrirlas sin retorcer para que no se deformen y siempre envueltas en una toalla para eliminar al máximo la humedad. A la hora de secarlas ponlas sobre plano y encima de una toalla seca.

6. Plancha con delicadeza. Plancha la prenda de lana poniendo un paño blanco de algodón sobre ella y con la plancha a media temperatura. Por último, asegúrate de que la prenda está totalmente seca antes de doblarla y guardarla en el lugar que corresponda. Si te gusta el proceso de la colada y la gestión textil encontrarás más ideas en The Home Academy.

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