Seguridad

Cómo enseñar algunas tareas del hogar a los niños en las tardes de invierno

Cómo enseñar algunas tareas del hogar a los niños en las tardes de invierno

Autor: Hogarmania

Las tardes de invierno, cuando los niños están en casa, son momentos ideales para enseñarles algunas tareas del hogar.

Implicarles en ciertas tareas de la casa es tan fundamental como enseñarles a llevar a cabo su higiene personal o a estudiar. Vincularse a estas tareas de forma natural les proporcionará mucha libertad y autonomía en el futuro. Los niños aprenden observando a su alrededor e integrándolo por imitación, así van construyendo sus referencias, también sus referencias de hogar. Si tienes niños te contamos cómo enseñar a los más pequeños sencillas tareas del hogar.

Lo más importante que debes tener en cuenta es que las tareas que les vayas a enseñar deben estar adaptadas a su edad. Explícales cómo hacer las tareas de una forma sencilla y sin prisas, ayudándoles a vivir los procesos y haciéndoles sentir parte de un equipo dentro de la casa. Si al principio les acompañas en la realización de las tareas y las van repitiendo cada día, lograrán crear un ritmo y lo integrarán de forma natural.

Cómo enseñar algunas tareas del hogar a los niños en las tardes de invierno

La manera más fácil de enseñarles es a modo de juego, se divertirán y harán de esta tarea un entretenimiento.

Enseñarles colada y plancha.

Puedes mostrarle cómo poner la lavadora, aunque lo que más les gusta es sin duda, lavar a mano. No dudes en dejarles que de vez en cuando laven a mano alguna prenda, como sus calcetines o ropita interior. Tender también les encanta, quizás entre sus juguetes podrían tener un tendedero pequeño donde tiendan ropa de sus muñecos y algunas prendas suyas. También les puedes enseñar a recoger ropa seca y a doblar las prendas más sencillas, como camisetas o calcetines, descubriréis que disfrutan haciéndolo. Después muéstrales cómo colocar en el armario las prendas ya dobladas.

Enseñarles a limpiar sus zapatos.

Esto es algo que les encanta. Explícales cómo usar el betún y el cepillo y cómo hacerlo para no mancharse, veréis cómo lo hacen, si te descuidas seguro que limpian hasta las suelas.

Enseñarles orden y limpieza.

Los niños necesitan jugar y crear un caos, hacer y deshacer, esa es su tarea y permitirla es la de los padres, pero todo caos pide un orden posterior para encontrar tranquilidad y poder volver a la actividad, por lo que recoger será también una parte del juego. Barrer su habitación o la cocina, lavar los platos y secar los cubiertos, reciclar los envases, son tareas que ellos pueden hacer. Emplea un rato para enseñarles que hay un lugar apropiado para las cosas y que cada cosa tiene su lugar. Esta es la primera regla de oro del orden y ellos lo aprenderán a la primera, pero el gran secreto es ser fieles a ese lugar y dejarlas allí cada vez que se hayan utilizado.

Enseñarles a cocinar unos básicos.

Si les enseñas recetas sencillas podrán conocer los alimentos a través de esta dinámica. No te limites a cocinar con tus hijos sólo galletas y bizcochos, te asombrará que los niños comienzan a comer otros alimentos cuando participan en la elaboración de ello, ¿por qué no preparar unas croquetas, una empanada o una crema de verduras?.

Pídeles ayuda para elaborar la planificación de menús.

Sentaros juntos una tarde para planear lo que comeréis la semana siguiente, así se comprometerán a comer, no sólo lo que les gusta, también lo que les gusta menos. Se sentirán importantes eligiendo los menús que habrá que preparar.

Enseñarles a poner la mesa.

Hay ciertas nociones de protocolo que puedes enseñarles a través de esta sencilla práctica y se sentirán más conectados con su hogar.

Cómo enseñar algunas tareas del hogar a los niños en las tardes de invierno

Enseñarles a ambientar la casa cada estación.

Sin duda la mejor manera de vivir los ritmos de la naturaleza es a través de la decoración y ambientación natural en casa. No dudes en salir al campo y recoger tesoros de la naturaleza con los que adornar la casa. En primavera con plantas, brotes y bulbos, pintando huevos de pascua o haciendo una corona de primavera. En verano con centros marineros, en otoño con hojas y frutos secos o creando bonitos farolillos y en invierno con la corona de Adviento o con estrellas de papel para adornar ventanas. ¿Te animas?