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Palmeras: La Kentia

Palmeras: La Kentia

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Las palmeras son unas plantas tropicales muy atractivas. Además, destacan por su diversidad, ya que las podemos encontrar de diferentes tipos y tamaños.

Existe una gran variedad de palmeras, de diferentes tamaños. La palmera más conocida es la Chamaedorea elegans o palmera elegante. Se trata de una palmera relativamente pequeña pero muy resistente.

La Phoenix roebelenii, el hermano pequeño de las palmeras datileras, muy adecuada para cultivar en casa.

La Areca o Chrysalidocarpus Lutescens, con sus característicos tallos amarillos, que puede llegar a crecer por encima de los 2 metros de altura, por lo que tendremos que tener en cuenta el espacio si la vamos a tener en casa.

Cada palmera tendrá unos cuidados diferentes y se adaptarán mejor a las diferentes zonas de nuestro hogar. Las palmeras con hojas en forma de abanico son oriundas de Europa.

La palmera que vamos a descubrir es la Kentia (Howea forsteriana). A pesar de ser cara, el precio se compensa con su longevidad. Tienen un crecimiento lento, con lo que la trasplantaremos en pocas ocasiones. Buscaremos un recipiente y aportamos el sustrato de calidad (la perlita facilita el drenaje de la planta).

A la hora de plantarla, colocaremos la perlita que hará de drenaje, después rellenaremos el recipiente contenedor con el sustrato y por último colocaremos la palmera en el hueco de plantación.

La kentia tiene unas raíces muy delicadas, por eso la plantaremos directamente en el sustrato con el tiesto de plástico en el que venia.

Para completar esta plantación colocaremos unas hiedras de hoja variegada al rededor de la palmera que darán un toque colgante a la plantación.

La Kentia no faltaba en los hoteles de la época victoriana. Se caracteriza por su gran resistencia. En su estado natural, esta palmera crece en una isla del Pacífico llamada Howe.

En cuanto al mantenimiento de la Kentia, es recomendable rociarla regularmente con agua, no regalas en exceso y aportarle un abono especifico para palmeras en el agua de riego cada dos o tres semanas.

Por otro lado, la ubicaremos con orientación norte evitando de esta forma el sol directo.