Huerta

Parterre floral y huerto urbano

Cómo en el programa de Bricomanía hemos creado unos contenedores para cultivo, en esta sección de jardinería vamos a realizar la plantación en ambos contenedores. En el primero de ello realizaremos un parterre floral y en el segundo un huerto urbano.

Para ambas plantaciones lo primero que deberemos hacer será crear una capa de grava o gravilla para drenar. Es decir; con esta capa vamos a lograr que la tierra no se encharque y el exceso de agua salga. Esta capa de gravilla deberá ser fina y la grava tiene que ser de cantera o de río, nunca de mar ya que la de mar tiene sal y eso estropearía la plantación.

Para hacer un parterre floral

Lo primero que haremos para realizar el parterre floral será mezclar dos tipos de tierra: por un lado el sustrato o tierra orgánica y por otro lado tierra mineral. Cuando tengamos el contenedor lleno de esta mezcla de sustrato y tierra mineral, y esté bien nivelado, comenzaremos con la plantación.

En esta ocasión, vamos a lograr protagonismo y estructura con unas gramíneas (carex testacea orange). Las plantaremos por diferentes zonas del contenedor con un mínimo de separación entre ellas. Después, para darle un toque de color vamos a plantar entre estas gramíneas unos geranios zonales. En este caso, utilizaremos geranios de color rosa y blanco. Para finalizar la plantación del parterre floral, colocaremos un par de margaritas del cabo que nos aportarán luminosidad y flor.

Para el huerto urbano

Para realizar este huerto urbano, se puede hacer en una zona del jardín como en este caso, o en una zona pequeña del balcón. Las verduras elegidas para el huerto urbano serán las siguientes: espinacas, lechugas, puerros, brócolis, tomates.

En el caso de las espinacas y las lechugas, hay que dejar unos cinco centímetros de distancia de plantación entre unas y otras. Para los puerros, es importante plantarlo lo más profundo posible para que el tallo del puerro sea de color blanco. Y en el caso de los tomates, es importante colocar unas guías a las tomateras.

Para finalizar ambas plantaciones, hay que realizar un riego para conseguir que el cepellón quede bien adherido con la tierra.