Comportamiento

¿Por qué le gustan las cajas a tu gato?

¿Por qué le gustan las cajas a tu gato?

Los gatos sienten predilección por las cajas de cartón, pero también por otros objetos cerrados como bolsas o maletas ¿sabes por qué?

Si convives con un gato es más que posible que hayas podido ver a tu felino eligiendo una caja de cartón por encima de su nueva cama, cueva, rascador… Esta situación puede resultar tanto curiosa como desesperante, pero lo cierto es que tu peludo tiene razones para preferir objetos cerrados como cajas, bolsas o maletas.

Son un refugio seguro

Lo cierto es que las cajas son un lugar perfecto para los gatos, ya que les permite ver sin ser vistos. Puede que no parezca una gran utilidad para un gato doméstico, pero es un comportamiento instintivo.

Desde una caja pueden mantenerse ocultos de los depredadores y a la vez tener a la vista todo el entorno en busca de posibles presas, además, en caso de encontrar una, pueden saltar fácilmente para hacerse con ella y volver rápidamente a su refugio.

Por otro lado, los gatos duermen muchas horas al día, y las cajas les proporcionan un lugar idóneo para descansar.

El cartón es un material irresistible

Las cajas de cartón son perfectas para arañar, morder y marcarlas mediante sus glándulas olfativas, por lo que no solo les ofrecen seguridad. El atractivo del material para estos felinos es innegable.

Son cálidas

Los gatos son animales a los que les encanta mantenerse calientes, por esto, las cajas son un buen sustituto para ese mínimo rayo de sol que también suelen acechar en casa.

El cartón mantiene bien el calor, y si la caja obliga al minino a acurrucarse por su tamaño, se mantendrá mucho más calentito que otras superficies abiertas.

Alivian el estrés

Según un estudio realizado por la Universidad de Utrecht en los Países Bajos, las cajas de cartón alivian el estrés de los gatos. En este estudio se observó el comportamiento de 19 gatos recién llegados a un refugio, de los cuales a 10 se les dio cajas y a 9 no. Durante los 14 días que duró este estudio, se pudo observar que los 9 gatos que no tuvieron cajas a su disposición mostraban mayores niveles de estrés que los que sí las tuvieron.

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