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Salud

Lipidosis hepática en gatos


La salud de nuestros felinos es muy importante. Por eso, conviene conocer ciertas enfermedades que pueden afectarles y que son comunes. Muchas veces los síntomas de algunas patologías son muy leves y pasan desapercibidos, por lo que no nos damos cuenta hasta que la enfermedad está avanzada. Hoy hablamos de la lipidosis hepática en gatos de la mano de una profesional.

Para el artículo de hoy hemos contactado con Laura, una veterinaria y youtuber que ayuda a todos sus seguidores con vídeos sobre salud animal y tips para mascotas. Laura sube vídeos cada domingo en su canal de Youtube, puedes encontrarlo clicando aquí. Además, en su Instagram también puedes informarte sobre sus consejos y explicaciones sobre animales. Hemos contactado con ella para que nos explique en qué consiste la lipidosis hepática en gatos.

Qué es la lipidosis hepática en gatos

Esta enfermedad es bastante común en felinos y sus síntomas pueden pasar desapercibidos. Para empezar, debemos saber que el hígado se encarga de metabolizar sustancias como las grasas, entre otras. Cuando un gato pasa mucho tiempo sin comer y necesita energía, la metaboliza a través de las grasas en el hígado. Pero, ¿qué ocurre cuando un gato no tiene ganas de comer o tiene una gran falta de apetito durante muchos días? Su organismo tiene un déficit de esta energía y de proteínas. Y es que los gatos necesitan una alta cantidad de energía y proteínas para que su cuerpo funcione de manera correcta.

La lipidosis hepática en gatos se produce cuando el cuerpo del felino, a consecuencia de no comer, lleva todas las grasas al hígado para tirar de esa energía. Si esto se prolonga en el tiempo días o semanas), las grasas comienzan a acumularse en el hígado y este órgano comienza a no ser capaz de metabolizarlas.

Parte de las proteínas se transforman en lipoproteínas, que son las encargadas de limpiar el hígado. Cuando esto se prolonga en el tiempo la consecuencia es que el hígado empieza a enfermar, y es lo que se conoce como hígado graso o lipidosis hepática.

Causas de la lipidosis hepática en gatos

Lo primero es identificar que hay 2 tipos de lipidosis hepática en gatos:

  1. La primaria, por una enfermedad del hígado.
  2. La secundaria, que viene derivada de otra enfermedad. Si tu gato sufre diabetes o pancreatitis, puede desencadenar esta degeneración del hígado. Si es secundaria a otra enfermedad que ya sufre, habrá que tratar primero lo que desencadena la degeneración grasa del hígado.

Entre los factores que predisponen a esta enfermedad podemos encontrar:

  • Un ayuno prolongado de dos o tres días puede desencadenar cambios en el organismo que pueden acabar en lipidosis hepática.
  • El estrés en los gatos es muy importante reducirlo. Unos niveles altos de estrés pueden acabar en patologías como la mencionada.
  • La obesidad es un factor importante. Estos felinos son más propensos a desarrollar la enfermedad si dejan de comer durante días.

Síntomas de la lipidosis hepática en gatos

A continuación mencionamos una lista de los síntomas de esta patología:

  • Dejar de comer. Un gato que no come durante unos días puede empezar a desencadenar estos signos clínicos.
  • Mal pelaje.
  • Deshidratación.
  • Vómitos.
  • Anorexia.
  • Ojos y encías amarillentas.
  • Debemos palpar el abdomen para descartar que algún órgano más grande de lo que debe ser.
  • Cambios en el comportamiento. Cuando la enfermedad está avanzada y no hemos visto el resto de síntomas, el gato puede volverse agresivo o hiperactivo. No es un problema mental, sino que puede ser un signo clínico neurológico porque el hígado metaboliza muchas sustancias y cuando no funciona esas sustancias empiezan a acumularse en la sangre y viajan al sistema nervioso.

lipidosis hepática en gatos

Diagnóstico de la lipidosis hepática en gatos

Después de ver los síntomas de la lipidosis hepática en gatos, si los notamos en nuestro felino debemos acudir al veterinario rápidamente. Harán una serie de pruebas entre las que podemos encontrar una analítica sanguínea, una ecografía abdominal y una muestra del hígado con una citología.

En el análisis se verá si las enzimas hepáticas están anormalmente elevadas por un daño hepático. La ecografía nos mostrará si hay cambios en el abdomen y nos ayudará a descartar otra enfermedad que haya que tratar al mismo tiempo. Y la citología ayuda a descartar un linfoma hepático.

Tratamiento de la lipidosis hepática en gatos

Si te estás preguntando si se cura la lipidosis hepática en gatos, te podemos decir que sí. En la primera fase de la enfermedad necesita una hospitalización porque necesita fluidoterapia (suero intravenoso). En el momento en el que recibe el alta, requiere un tratamiento distinto por estar en casa.

Para mejorar la sintomatología como por ejemplo, los vómitos, el veterinario recetará medicamentos. Este tratamiento hay que suplementarlo con precursores de la coagulación, porque el hígado fabrica estos precursores y como está dañado, los suplementos ayudan. Cuando ya hay un daño hepático puede que esté alterada la coagulación. Entonces se puede llegar a necesitar una transfusión de plasma, pero no siempre es necesaria.

En todo este proceso de estancia hospitalaria y cuidados en casa, la alimentación es muy importante. Si sufre anorexia, debemos cortarla rápido. Dentro del hospital pueden colocar una sonda nasogástrica, que se trata de un tubo que va desde la nariz hasta el estómago. En estos casos se administra una alimentación especial muy líquida con altos niveles proteicos. Otra opción, y la que se puede mantener una vez el animal vuelve a casa, es la colocación de un tubo de esofagostomía. Esto consiste en pasar por un procedimiento quirúrgico, gracias al que se coloca un tubo que va directamente al esófago. Sobresale un trozo de este tubo para alimentarlo y se puede utilizar en casa.

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