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Caballos guía para ciegos

Caballos guía para ciegos

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Mascoteros acude a un centro hípico para ver cómo personas ciegas o con discapacidad visual tratan con caballos. Este va a ser un día muy especial para todos ellos.

Mascoteros acude a un día con personas con discapacidad visual a un centro hípico. Allí, conocerán a los caballos. Primero las monitoras les enseñaran las partes del cuerpo, les peinaran y preparan todo para el gran momento.Algunos ya han disfrutado de esta experiencia, pero otros, van a conocer lo que es montar en caballo por primera vez.

Tienen diferentes grados de discapacidad visual pero eso no les afecta en el amor por los animales en general y por los caballos en particular.La experiencia comienza con un reconocimiento total del caballo. Tienen mayor sentimiento que cualquier otra persona que ve.

Terapia con invidentes

Contacto previo con el caballo

La experiencia de la persona ciega comienza con un reconocimiento total del caballo. Para ello, la encargada de la señalando las diferentes partes del animal mientras coge su mano.

A continuación, les explican los materiales que van a usar para montarlos como es el borren, el cual se pone a la altura de la cruz del caballo, donde termina el cuello. Son los propios invidentes, junto con la ayuda de su monitora, quienes le ponen la montura.

Peinar al caballo

También peinan la cola y el flequillo ara conseguir que se vayan aprendiendo las diferentes partes del caballo, además de crear un acercamiento entre el caballo y la persona.

¿Algo más sobre los caballos guía para ciegos?

Los caballos enanos o miniatura, sobre todo los de raza Fallabella, no confundir con los ponis, se utilizan como guías para invidentes desde 1990, año en que se adiestró el primero en Estados Unidos. Sus principales ventajas son su carácter tranquilo, la gran memoria que les permite recordar más de 25 comandos de voz, su excelente visión de 360 grados, y que siempre están alerta.

Son ideales para los alérgicos a los pelos de perro y ofrecen muchos más años de compañía y trabajo ya que pueden llegar a alcanzar los 50 años de vida. Eso sí, comen más que un perro con su consiguiente producción de estiércol.