Más

Los animales más rápidos

Los animales más rápidos

El guepardo o el halcón peregrino son dos de las especies que nos vienen a la mente al pensar en velocidad, pero ¿y si no fueran los más rápidos?

Algunos animales, en su mayoría depredadores, basan su supervivencia en la velocidad que son capaces de alcanzar, por esto hay especies que alcanzan cifras espectaculares.

El guepardo, el halcón peregrino o el tiburón mako son algunas de las especies más destacables por su velocidad, sin embargo, el animal más rápido no es un mamífero ni una especie que podamos ver a simple vista.

El animal más rápido del mundo es un tipo de ácaro llamado Paratarsotomus macropalpis. A pesar de lo increíble que parece pensar en un ácaro siendo más rápido que un guepardo, lo cierto es que esta especie, con un tamaño similar al de una semilla de sésamo, puede moverse a 322 longitudes de cuerpo por segundo.

Si un humano fuera capaz de moverse a esa velocidad, estaría corriendo a unos 2.092 kilómetros por hora, una media muy superior a las marcas de otros animales.

Otros animales muy rápidos y sus velocidades

Tras conocer el récord del 'Paratarsotomus macropalpis' puede que no impresionen tanto, pero teniendo en cuenta que el récord de velocidad del ser humano está en 45 kilómetros por hora, siguen siendo bastante impresionantes.

Halcón peregrino

Esta ave vuela a una media de 100 kilómetros por hora, pero una vez detectada su presa puede alcanzar hasta los 360 kilómetros por hora al lanzarse a por ella.

Guepardo

Este felino está considerado el depredador terrestre más rápido, pudiendo alcanzar los 120 kilómetros por hora en distancias cortas.

Tiburón Mako

Este peligroso depredador marino es capaz de nadar a 124 kilómetros por hora en plena caza.

Colibrí

Esta pequeña ave, de tan solo 10 centímetros de longitud, puede volar a 100 kilómetros por hora. Una velocidad nada desdeñable dado su pequeño tamaño.

Escarabajo Tigre

Es considerado el insecto más rápido, además de un peligroso depredador y puede moverse a 2,5 metros por segundo, lo que equivaldría a 810 kilómetros por hora si se tratara de un humano con una estatura de 1,80 m. Este pequeño insecto debe detenerse cada cierto tiempo para poder enfocar su vista, dado que la velocidad a la que se mueve le impide encontrar presas.

Además