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Por qué los albergues para indigentes deberían aceptar mascotas

Por qué los albergues para indigentes deberían aceptar mascotas

Autor: Hogarmania

Hay muchos indigentes o personas sin recursos en la calle que lo único que tienen es a su mascota. En los meses de frío se encuentran con el problema de que muchos albergues no admiten animales.

En España casi 70.000 personas duermen en la calle. Muchas de ellas lo hacen acompañadas de sus mascotas. Por eso en algunas ciudades están lanzando campañas de invierno para que en los meses de frío los refugios admitan animales.

indigentes mascotas

Por ejemplo, la campaña del Ayuntamiento de Madrid para dar cobijo a los indigentes y a sus mascotas, ofertaba 150 plazas para que estos indigentes y sus perros o gatos pernocten en un albergue durante el invierno.

Por qué los refugios de indigentes deberían aceptar mascotas

Para muchas personas sin techo su mascota es lo único que tienen. Obligarles a separarse de ella para entrar en el refugio empeora su situación, de hecho, la mayoría de ellos si tiene que abandonar a su mascota para tener comida y cobijo, elige quedarse con ella en la calle. Y es que las mascotas les ofrecen el cariño, consuelo, protección y lealtad que necesitan, se convierten en sus guardianes y compañeros.

Porque ellos tienen derecho a estar juntos, los refugios deberían admitir a los indigentes con sus animales.

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En el vídeo....

En el vídeo de este artículo conocemos a Magdalena, una indigente que lleva viviendo 6 años en la calle junto a su perro Golfo. El equipo de Mascoteros acompaña a ambos a sus respectivos albergues a pasar la noche. Magdalena es una indigente que lleva 6 años en la calle. Desde que está con Golfo, su perro desde hace 7 no ha dormido en ningún albergue por no separarse de él.

En este caso, las cosas han cambiado y el Ayuntamiento de Madrid ha puesto a disposición de personas como Magdalena un centro para poder dejar a sus mascotas con todos los cuidados necesarios para pasar las duras noches en la calle. Así, su dueña, también puede pasar las noches calientes en un albergue sabiendo que su perro está muy bien cuidado. Finalmente Magdalena y su perro pueden seguir disfrutando el uno del otro y poder a su vez, recibir ayuda.