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Coulrofobia o miedo a los payasos

Coulrofobia o miedo a los payasos

Para algunas personas los payasos pueden resultar aterradores ya que su figura se asocia a sensaciones desagradables y negativas. Es lo que conocemos como miedo a los payasos o coulrofobia.

Autor: Hogarmania

Del griego κωλοβαθριστής ("Que anda en zancos") y φόβος ("miedo")

Bien es cierto que los payasos pueden producir en nosotros sensaciones y emociones diferentes, no nos afecta a todos por igual. Lo normal o la creencia común es relacionar a los payasos con momentos de la infancia entrañables y divertidos, cuando acudíamos al circo o amenizaban nuestros cumpleaños.

No existe un tratamiento para paliar este miedo pero sí hay técnicas y métodos para controlarlo. Hay una parte visible en esta fobia que se manifiesta en miedo y angustia ante la presencia de la figura del payaso. Los ataques de ansiedad ante esta situación puede ser algo no tan difícil de producirse.

Aunque hay otros síntomas como temblores, ansiedad, miedo intenso, taquicardias y dificultad de respiración. A pesar de que a terceras personas pueda parecerles ridículo, nada más lejos de la realidad.

Pero ¿de dónde procede este miedo a una figura como es el payaso creada y pensada para hacer reír? En su mayoría, las personas que padecen coulrofobia han sufrido algún episodio de pánico ante este personaje y donde la causa fundamental residiría en la figura creada por la televisión o cine acerca del payaso.

En muchas ocasiones se ha empleado esta figura en películas de terror (por ejemplo “It”) con el objetivo de causar miedo al espectador. Se produce lo que se conoce como una disonancia cognitiva ya que se convierte a una persona entrañable y divertida en un sádico o psicópata lo que provoca una reacción en los pensamientos y percepción del espectador.

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Aunque la causa principal para los especialistas y por la que sostienen que se produce la coulrofobia se debe al maquillaje de estas figuras ya que se emplean maquillajes vivos, sonrisas y ojos exagerados, una nariz roja, un sinfín de estímulos para las mentes más de los más pequeños. En realidad, el maquillaje hace que no podamos reconocer la cara de quién está detrás, lo que genera miedo y desconfianza.

Una de las formas de tratar la coulrofobia es evitar llevar a nuestros hijos a fiestas de cumpleaños o circos donde haya payasos, aunque no es lo más recomendable a largo plazo. Lo adecuado es comenzar una terapia psicológica que permita a las personas con esta fobia tomar contacto poco a poco con el foco de este miedo, en este caso los payasos.

De esta forma, las dudas y miedos se irán reduciendo de forma gradual. Es lo que se conoce como una terapia que se basa en la desensibilización y normalmente es efectiva ya que con el tiempo y trabajo, se supera esta fobia a los payasos también conocida como coulrofobia.

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