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Amaxofobia, o miedo a conducir

Amaxofobia, o miedo a conducir

Para algunas personas ponerse al volante de un vehículo puede resultar aterrador y presentar síntomas como mareos, nerviosismo, aumento del ritmo cardíaco o tensión muscular, entre otros.

El miedo a conducir, también conocido como amaxofobia, es, según la Real Academia Española, la fobia a conducir un vehículo o a viajar en él. Un problema que, tal y como señalan los expertos, afecta a cerca del 20% de las personas que se ponen al volante.

El término amaxofobia proviene del griego y define el miedo terrible al vehículo. No solo incluye el hecho de ponerse frente al volante, sino también a utilizar este transporte como medio para moverse. Un miedo intenso que, a pesar de que, en gran parte de las ocasiones, no se ajusta al peligro real, afecta tanto a hombres como a mujeres en proporciones similares.

Si bien es cierto que, en ocasiones, el miedo irracional a conducir viene precedido por un accidente de tráfico vivido con anterioridad, lo cierto es que los profesionales afirman que la personas con claustrofobia, miedo a los espacios cerrados o sin salida, agorafobia, miedo a salir de casa o estar solo, o acrofobia, miedo a las alturas, pueden desarrollar sentimientos de ansiedad relacionados con el vehículo.

Síntomas

  • Nerviosismo
  • Preocupación
  • Inseguridad
  • Ansiedad
  • Dificultad para respirar
  • Mareos
  • Sudoración en las manos
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Temblor en los brazos y piernas
  • Tensión y dolor muscular
  • Cansancio excesivo
  • Molestias en el estómago

Unos síntomas que, una vez ya se han manifestado, pueden incluso llegar a derivar en el abandono de la conducción sin intención de volver a retomarlo.

En otros casos los conductores tienen episodios de ansiedad, pero continúan realizando la acción.

Cómo tratar el miedo a conducir

Abordar el miedo a conducir, como cualquier miedo, requiere tiempo, esfuerzo y paciencia. Algunas de las maneras más populares de hacerle frente a esta fobia y

  • Practicar mindfulness. Una de las técnicas a las que se recurre con frecuencia para tratar problemas relacionados con la ansiedad es el mindfulness, una técnica que combina la meditación con las técnicas de relajación. Una práctica que nos enseña a ser conscientes de cómo nos sentimos y cómo respondemos en cada momento mediante diferentes técnicas.
  • Técnicas de respiración y relajación muscular.

  • Trabajar la inteligencia emocional. Dedicar tiempo a entender tanto nuestros sentimientos y emociones, como los de los demás, para después aprender a controlarlos, automotivarnos y aprender a gestionar las situaciones que nos resulten incómodas.

Desde Hogarmania te recomendamos que, para cualquier duda que te surja, no dudes en consultar a tu médico de cabecera.

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