Prevención y cuidados

Buen uso de los antibióticos

Buen uso de los antibióticos

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Cuando nos encontramos mal o tenemos fiebre siempre tenemos en mente tomar medicamentos como ibuprofeno o paracetamol. Incluso antibiótico. Pero debemos saber que hay que tener cuidado al usar este último ya que puede ser contraproducente.

Es importante conocer que los antibióticos solamente actúan frente a las bacterias y no frente a los virus. Por lo tanto, si sufrimos una enfermedad vírica no tenemos que tomar antibióticos, ya que no nos hará efecto alguno. Un resfriado, dolor de cabeza o de garganta, etc. no son enfermedades bacterianas, a menos que sean un síntoma de otra que sí este provocada por una bacteria.

Por todo ello, vamos a hacer un repaso en relación al buen uso del antibiótico analizando las ideas erróneas y falsas creencias.

Como bien hemos comentado anteriormente los antibióticos solamente son efectivos frente a infecciones provocadas por bacterias. Las enfermedades provocadas por un virus como bien pueden ser una gripe o una gastroenteritis, no se curan tomando antibióticos. Y tampoco son funcionales para enfermedades provocadas por hongos o parásitos.

¿Cómo funciona un antibiótico? Puede actuar de dos formas diferentes: acción bactericida, cuando los fármacos eliminan las bacterias; acción bacteriostática, en la que el antibiótico impide que las bacterias sigan creciendo y ya será nuestro cuerpo con su mecanismo de defensa natural quien actúe y acabe finalmente con la infección.

Existe la falsa creencia de que los antibióticos bajan las defensas. No es correcto. Sí que es cierto que la ingesta de antibióticos puede alterar la microbiota natural o flora bacteriana que nuestro cuerpo posee y que permite que todo funcione correctamente.

Los antibióticos no previenen o evitan el contagio de diversas enfermedades. Ni víricas ni bacterianas. Es más, si tomamos antibióticos cuando estamos sanos podemos provocar que nos volvamos más vulnerables a las infecciones bacterianas. Si abusamos de los mismos, las bacterias se vuelven más resistentes y cuando padezcamos una enfermedad bacteriana el efecto de la medicación será menor.

Importantísimo. Los antibióticos solamente debemos tomarlos bajo prescripción médica. Hay diversos tipos de antibióticos según su función: los de amplio espectro bacteriano, que actúan sobre un gran número de bacterias; los de espectro selectivo, que desarrollan su función contra una serie de bacterias concretas y sobre algunas infecciones como las de oído y ojos.

Para finalizar, ofrecemos una serie de remedios naturales con el fin de llevar una vida sana y reducir en cierta forma las posibilidades de sufrir alguna enfermedad común:

Remedios naturales