Remedios naturales

Tiritas vegetales para heridas y quemaduras

Aprende a hacer, en cuatro sencillos pasos, unas tiritas vegetales con hojas de salvia maceradas en aceite para heridas y quemaduras.

En Natural Style nos enseñan cómo elaborar unas tiritas vegetales con tépalos del lirio de San Antonio y hojas de la hierba de la cortadura frescas.

Una vez maceradas las plantas en aceite se aplican sobre heridas (la salvia corta la hemorragia y favorece la cicatrización) y quemaduras (evitando la deshidratación y favoreciendo la cicatrización).

También las hojas se usan para irritaciones del pañal en bebés.

Ingredientes

  • Hojas de salvia verbenaca (también se pueden usar pétalos de Iris germánica o Lirium ornamental)
  • Aceite de oliva (también aguardiente o alcohol)

Preparación de las tiritas vegetales

Preparación de las tiritas vegetalesPaso 1
Lavar y secar muy bien las hojas de salvia.

Preparar tiritas vegetales - Paso 2Paso 2
Introducir las hojas en aceite y dejar macerar en tarro cerrado, se puede empezar a usar a partir de 40 días. En vez de aceite se podría usar aguardiente, alcohol o anís para aprovechar sus propiedades cicatrizantes pero se podría usar solo para rozaduras y quemaduras poco profundas porque pica.

Posología: Poner una hoja o un tépalo encima de una gasa y ésta en contacto directo con la herida o quemadura. Cambiar cada día.

Conservación: Se pueden conservar, incluso durante un año. Hay que vigilar que las plantas queden siempre totalmente sumergidas en el líquido.

Otras curiosidades

Salvia
La infusión va muy bien como antiséptico intestinal e incluso para hacer gárgaras para la gingivitis. Las propiedades antisépticas y antinflamatorias se usaban en ungüentos.

A esta planta se le llamaba la "planta de los ciegos" y es que de la salvia en fruto se usaban las pequeñas semillas para irritaciones oculares, por ejemplo después de la siega. Para ello se ponían un par de semillas dentro del ojo a la hora de acostarse.

La humedad del ojo hacía que se formase un mucílago que suavizaba el ojo y capturaba todos los cuerpos extraños (trozos de tallos ce cereales de la siega, por ejemplo). A la mañana siguiente, el ojo estaba limpio y la irritación, calmada.

Además