Objetos decorativos que es mejor agrupar que repartir por toda la casa
Algunos objetos de decoración tienen mas presencia al estar juntos.
Seguro que te ha pasado alguna vez: compras un par de jarrones bonitos, una vela aromática y un adorno especial, llegas a casa y los repartes por distintos rincones esperando que den ese toque cálido y acogedor.
Sin embargo, al cabo de unos días, la sensación es de desorden o de que las superficies están llenas de "cositas" sin conexión entre sí. Esto ocurre por un fenómeno muy común en el diseño de interiores conocido como ruido visual.
En el mundo de la decoración hay una regla de oro: la unión hace la fuerza. Dispersar pequeños objetos por toda la casa disuelve un poco su encanto y los hace pasar desapercibidos.
En cambio, al agrupar piezas similares o complementarias, creamos composiciones con intención, personalidad y un equilibrio visual perfecto.
A continuación, te mostramos cuáles son esos objetos decorativos que jamás deberías separar y los mejores trucos para agruparlos como un verdadero profesional sin gastar un euro.
Velas y candelabros: de detalles sueltos a un rincón de luz
Tener una vela solitaria en la mesa de centro, otra en la mesita de noche y una más en la estantería del salón es un error muy habitual. Una sola vela pequeña suele verse perdida e insignificante sobre una superficie grande.
¿Cómo agruparlas con éxito?
Crea una isla de calor reuniendo entre tres y cinco velas de distintas alturas y grosores sobre una misma bandeja (de madera, metal o cerámica).
Al encenderlas juntas en una noche de invierno o durante una cena, el efecto escenográfico es infinitamente más envolvente que el de una vela aislada. Si combinas candelabros finos y altos con velas bajas tipo vaso, aportarás dinamismo y volumen vertical a tu consola o aparador.
Pequeñas plantas y macetas: el efecto "mini jungla"
Colocar una plantita en una esquina, otra en la ventana y otra al lado del televisor suele dar una imagen desordenada y, además, complica la rutina de riego.
Las plantas de interior adoran la compañía, y no solo por motivos estéticos: al juntarlas, crean un microclima húmedo entre ellas que beneficia enormemente su desarrollo.
¿Cómo agruparlas con éxito?
Junta tus suculentas, potos, o pequeños cactus en un mismo punto de luz (por ejemplo, sobre la mesa auxiliar del salón o un estante bajo de la librería). Juega con las texturas de las hojas y combina macetas de barro, cerámica pulida o fibras vegetales.
Para darle movimiento al conjunto, utiliza peanas, libros viejos debajo de algunas macetas o soportes de diferentes alturas para que ninguna planta tape a la de al lado.
Láminas, cuadros y fotografías: el poder de la pared galería
Repartir cuadros pequeños por las paredes de un pasillo o una habitación suele hacer que las superficies se vean vacías e incompletas, ya que un marco de pequeño formato no tiene el peso visual suficiente para llenar una pared por sí solo.
¿Cómo agruparlos con éxito?
Reúne todas tus láminas, fotos familiares o ilustraciones en una sola pared galería (gallery wall). Puedes alinearlos de forma simétrica utilizando marcos del mismo color y tamaño si buscas un estilo sobrio y moderno, o apostar por una composición ecléctica combinando marcos de distintos acabados y formatos.
Un truco infalible antes de hacer agujeros en la pared es recortar las siluetas de los cuadros en papel de periódico y pegarlas con cinta de carrocero para ensayar la composición perfecta.
Libros de arte, revistas y tomos de tapa dura
Tener tres libros desperdigados sobre la mesa del comedor, un par en la mesita de centro y otros sueltos en el mueble de la entrada solo genera sensación de descuido.
¿Cómo agruparlos con éxito?
Los libros no solo sirven para leer; son uno de los mejores recursos decorativos para estructurar espacios. Haz torres horizontales de dos o tres ejemplares sobre la mesa de centro o las baldas de tu librería.
Colocar los libros tumbados rompe con la monotonía visual de los libros colocados en vertical y crea una plataforma perfecta sobre la que puedes apoyar un pequeño objeto decorativo, como una caracola, una piedra especial o una figura de cerámica.
Esculturas y recuerdos de viajes
Esos pequeños souvenirs que traes de tus vacaciones o las pequeñas figuras artesanales que vas heredando tienden a acumular polvo si los repartes por cada mesa o estante de la casa. Además, corren el riesgo de parecer "trastos" sin valor.
Cómo agruparlos con éxito:
Conviértelos en los protagonistas de un mini museo personal. Reserva un espacio exclusivo, como una vitrina de cristal o la superficie del aparador, para exponerlos en conjunto.
Si los agrupas por materiales o bajo una misma paleta de colores, transformarás esos detalles en un punto focal elegante y con carácter.
Jarrones y floreros pequeños
Muchas veces compramos o nos regalan jarrones individuales de cristal, cerámica o barro de formato mediano o pequeño. Si los colocas en solitario en muebles grandes, quedan completamente desproporcionados.
¿Cómo agruparlos con éxito?
La clave para los jarrones es colocar siempre en números impares (el famoso truco del número 3). Agrupa tres jarrones de una misma familia, pero con proporciones distintas: uno alto y estrecho, uno mediano y redondito, y uno bajo.
Lo mejor de este grupo es que ni siquiera necesitan llevar flores secas o frescas dentro; la combinación de sus formas y materiales ya funciona como una escultura por sí misma.
Las 3 reglas mágicas para agrupar objetos como un decorador
Para que tus agrupaciones no terminen pareciendo una montaña de cosas acumuladas, aplica siempre estos tres principios básicos:
- La regla de los impares: Los grupos de 3, 5 o 7 elementos resultan visualmente mucho más atractivos, orgánicos y naturales para el ojo humano que las agrupaciones en números pares o simétricos.
- Utiliza bandejas como base: Las bandejas son la herramienta secreta de los estilistas. Al colocar tus objetos (velas, un tarro de cristal y un jarrón) dentro de una bandeja, le estás diciendo al cerebro que todo ese conjunto es una única unidad decorativa, evitando la sensación de desorden.
- Varía las alturas: Nunca agrupes objetos que midan exactamente lo mismo. Juega siempre con tres niveles: un elemento alto (un candelabro o una planta), uno mediano (un jarrón) y uno bajo (un libro tumbado o una caja de madera).
Transforma tu casa utilizando lo que ya tienes
Organizar y agrupar tus objetos decorativos es el ejercicio de interiorismo más rápido, gratuito y satisfactorio que puedes hacer en casa.
No necesitas salir a comprar nada nuevo: basta con dar un paseo por tus habitaciones, reunir esos pequeños tesoros que están repartidos y olvidados por las esquinas y darles una nueva vida juntos.
Aplica estas pautas en tu salón, recibidor o dormitorio y verás cómo, en cuestión de minutos, tu hogar gana en elegancia, armonía y serenidad visual. ¡Ponte a prueba y sorpréndete con el cambio!