Técnicas de cocina

Cómo hacer patatas fritas perfectas y trucos para que engorden menos

Cómo hacer patatas fritas perfectas y trucos para que engorden menos

Prepara las mejores patatas fritas y descubre unos sencillos trucos para reducir sus calorías.

Quesos TGT

Casi nadie puede resistirse a un plato de patatas fritas. Son un auténtico manjar. En Cocina Abierta, os enseñamos unos trucos para hacer unas patatas fritas perfectas: muy crujientes por fuera y jugosas por dentro.

Las mejores patatas fritas, paso a paso:

Ingredientes (4 personas):

  • 3 patatas
  • 1 l de aceite de oliva o girasol
  • Sal al gusto

1. Elegir las patatas:

El producto es muy importante. Nada de patatas fritas congeladas, ya que contienen un mayor porcentaje de sal y grasas saturadas. Además, algunos fabricantes añaden químicos para favorecer su conservación y potenciar el sabor.

Las mejores patatas para freír son las nuevas o tempranas. Concretamente, la patata agria. Este tipo de patata se caracteriza por su gran tamaño y forma ovalada. Su piel es fina, tiene un bajo contenido en azúcares y se adapta perfectamente a distintos métodos de cocción manteniendo su calidad y sabor.

2. Pela y corta en bastones:

Pela y corta las patatas en bastones de unos 5 centímetros de largo y 1 centímetro de ancho aproximadamente. Si son demasiado gruesas, tardarán más en hacerse y corremos el riesgo de que se quemen por fuera y queden crudas por dentro.

Pela y corta las patatas

3. Ponlas a remojo:

Una vez picadas las patatas, ponlas a remojo en un bol durante 5 minutos para reducir el exceso de almidón y evitar que se peguen unas con otras durante el cocinado. De esta forma, también reducimos los niveles de acrilamida, un químico que poseen los alimentos ricos en almidón que se fríen a altas temperaturas. Después, escúrrelas y sécalas muy bien con un papel absorbente de cocina o un paño limpio.

4. Primera fritura:

Primero, fríe las patatas a 140º durante unos 7 u 8 minutos aproximadamente. Retíralas de la sartén cuando estén ligeramente doradas, pero no fritas del todo.

Patatas en la sartén

5. Reposo:

Una vez realizada la primera fritura, deja que se enfríen antes de empezar con la segunda. Basta con dejarlas enfriar unos minutos. Muchos chefs las meten la nevera 20 minutos. De esta forma, logran que la patata se compacte y coja más cuerpo en la siguiente fritura.

6. Segunda fritura:

La segunda fritura la haremos a una temperatura más alta, alrededor de 180ºC. Se trata de un último golpe de unos 2-3 minutos. Así, logramos que las patatas queden crujientes por fuera y cremosas por dentro. Además, con esta técnica, absorben menos aceite.

7. Escurre bien las patatas:

Una vez fritas, pon las patatas sobrepapel absorbente de cocina para retirar el exceso de aceite.

Cómo hacer que las patatas fritas engorden menos:

El gran “pero” de las patatas fritas es que tienen muchas calorías. Sin embargo, cuesta mucho renunciar a ellas. Os damos unos trucos para reducir sus calorías y que sean más saludables:

1. El más conocido es, tras retirar las patatas de la sartén, ponerlas sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

2. Otra técnica muy efectiva consiste en cocer las patatas durante unos pocos minutos antes de freírlas. No dejes que se reblandezcan demasiado, no queremos unas patatas cocidas. Después, introdúcelas en aceite caliente para dorarlas. Este es un truco que utilizan muchos cocineros, ya que se consigue que las patatas absorban menos grasa.

3. Utiliza aceite de oliva ya que resiste mejor las altas temperaturas y libera menos toxinas.

4. Otra opción es cambiar la sartén por el horno. Después de ponerlas a remojo, sécalas bien, ponlas sobre una bandeja de horno, rocía con aceite utilizando un spray y añade un poco de sal. También puedes utilizar especias o hierbas. Por último, introduce las patatas en el horno a 180ºC durante 25-35 minutos. Quedarán tostadas y crujientes, y serán mucho más saludables.

Patatas al horno con especias.

¿Con qué acompañar las patatas fritas?

Puedes tomar las patatas como plato principal o como guarnición acompañando a platos de carne, pescado… ¡Son muy versátiles! También puedes aliñarlas con tu salsa favorita: tomate, ketchup, mayonesa, salsa brava…

Procura que la salsa sea casera. Las salsas del supermercado suelen tener colorantes, conservantes, azúcar y demás ingredientes añadidos nada saludables. Aquí tenéis algunas recetas de salsas caseras.

Carne con patatas fritas y ketchup casero

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