Joseba Arguiñano explica el truco para rallar la lima sin que amargue
El método definitivo para conseguir todo el aroma cítrico sin rastro de amargor
La lima es un cítrico muy valorado en la cocina por su frescor, acidez y aroma. En algunos países de Latinoamérica se le conoce también como limón y, por eso, en ocasiones se confunde con ese fruto, pero la lima es más pequeña, redonda y de color verde. La piel de este fruto aporta notas cítricas muy apreciadas en muchas recetas, pero es importante rallarla bien para evitar que amargue el plato.
Cómo rallar correctamente la lima
Joseba Arguiñano ha compartido en Cocina Abierta, junto al invitado Pablo López, un truco efectivo para evitar toques amargos al rallar la lima: «Cuando vamos haciéndolo, vamos girando porque si no sale el blanco y nos amarga».
La parte blanca de este fruto se conoce como albedo y contiene compuestos químicos muy amargos. En cambio, la parte exterior de la piel, el flavedo, es una capa fina de color verde que contiene los aceites esenciales aromáticos y cítricos de la lima. Por esa razón es muy importante rallar solamente el flavedo del fruto.
Claves para rallar la lima
- Ralla con suavidad, pasando cada parte de la lima solamente una vez por el rallador.
- En cuanto veas que has llegado a la parte blanca, para inmediatamente y gira el fruto.
- Utiliza un rallador adecuado. El de tipo microplano es el mejor para rallar la piel sin llegar a lo blanco. Evita los ralladores gruesos de queso o de verduras. Estos tienen las cuchillas más profundas y pueden llegar al albedo de una sola pasada.
Ahora que ya conoces el truco infalible para rallar la lima sin que amargue, solo te queda incluirla en tus recetas para elevar tus platos.