DIY decoración
Un cuadro con relieve geométrico para decorar la pared paso a paso
Piezas superpuestas y pintura en un solo tono para crear una obra decorativa con textura y profundidad
Hay proyectos decorativos que funcionan casi como un ejercicio de calma. No requieren grandes habilidades ni materiales complicados, pero sí un poco de orden, paciencia y buen ojo. Este cuadro con relieve es uno de ellos. A partir de formas geométricas sencillas y un único color, el resultado es una pieza sobria y contemporánea que aporta textura a la pared sin recargar el espacio.
Trabajar con relieve es una forma muy interesante de dar profundidad a la pared, igual que ocurre en propuestas como los cuadros de escayola con hojas, donde la textura se convierte en la auténtica protagonista del conjunto.
Una idea fácil de adaptar a distintos tamaños y estilos, perfecta para quienes buscan decorar con personalidad a través de pequeños gestos bien pensados.
Índice de contenidos
Herramientas
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Pistola termoselladora Parkside
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Cúter Parkside
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Barras de silicona caliente
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Cartón o papel protector
Materiales
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Tablero base (madera o DM)
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Tablero fino para las piezas geométricas
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Regla y lápiz
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Pintura en spray (un solo color)
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Tiempo total
60 m
Paso a paso
Toma medidas sobre las piezas circulares
Se parte de piezas circulares de corcho aglomerado (u otro material ligero similar). Con una regla se marcan las medidas necesarias para dividirlas y obtener medias lunas que servirán para crear el relieve.
Corta las formas
Una vez marcadas, las piezas se cortan para obtener medias lunas y secciones curvas. No es necesario que todas sean iguales: la variedad de formas ayuda a que el resultado sea más dinámico.
Compón el diseño sobre el cuadro
Antes de pegar, todas las piezas se colocan sobre la base del cuadro para probar la composición. Es el momento de mover, girar y combinar formas hasta encontrar un equilibrio visual que funcione.
Pega las piezas una a una
Cuando la composición está clara, se aplica silicona caliente en la parte trasera de cada pieza y se van fijando al cuadro, respetando la distribución elegida y manteniendo el relieve
Pinta el conjunto
Con todas las piezas ya pegadas, se pinta el cuadro completo con spray en un solo color. La pintura unifica el conjunto y hace que las formas y el volumen sean los verdaderos protagonistas.
Consejos y trucos
Presenta siempre las piezas antes de pegarlas para ajustar bien la composición.
Trabaja con capas finas de pintura para no perder el volumen del relieve.
Un color neutro potencia las sombras y da un acabado más elegante.
Deja secar completamente antes de colgar el cuadro en la pared.
Este tipo de composiciones funcionan especialmente bien cuando se combinan con otros cuadros hechos a mano, como los cuadros de tela, creando una pared más dinámica y personal.
Para que el resultado encaje bien en casa, conviene tener en cuenta algunas claves básicas a la hora de combinar cuadros de diferentes estilos, jugando con tamaños, texturas y tonos sin recargar el espacio.