Elementos que no deberías guardar nunca en el balcón según los expertos

Descubre qué productos es mala idea guardar en el balcón.

El balcón no es un trastero, y hay que tener cuidado con lo que se guarda en él
El balcón no es un trastero, y hay que tener cuidado con lo que se guarda en él

El balcón es ese espacio que empieza siendo un rincón de descanso y termina siendo el trastero que no teníamos. Pasa en casi todas las casas.

El problema comienza colocando una silla, después una planta y buenas intenciones, y con el tiempo va acumulando cosas que no sabemos dónde meter: la bicicleta que ya no usamos, cajas de mudanza que nunca se terminaron de desempacar, productos de limpieza que no caben en el armario...

Lo que pasa es que el balcón no es un trastero, y tratarlo como tal tiene consecuencias que van desde el deterioro de los objetos hasta problemas más serios de seguridad o incluso con la comunidad de vecinos.

Los expertos en organización del hogar y en construcción coinciden en señalar una serie de elementos que nunca deberían guardarse en el balcón. No es una cuestión de estética, sino de sentido común.

Productos inflamables o químicos

Los productos inflamables son muy peligrosos y hay que guardarlos bien
Los productos inflamables son muy peligrosos y hay que guardarlos bien

Este es el primero y el más importante. Pinturas, barnices, disolventes, sprays, productos de limpieza concentrados o cualquier sustancia química no debería estar nunca en el balcón, por mucho que parezca un lugar aireado y práctico para guardarlos.

El problema es la exposición al calor. En verano, un balcón orientado al sur puede alcanzar temperaturas muy elevadas, y algunos productos inflamables pueden volverse inestables o incluso peligrosos con el calor.

A eso se suma que los envases de plástico se degradan con la radiación UV, pueden abrirse o agrietarse, y los vapores que desprenden algunos productos químicos son nocivos si se acumulan en un espacio sin ventilación suficiente.

Estos productos deben guardarse siempre en lugares frescos, secos y alejados de fuentes de calor, como un armario interior o un trastero bien ventilado.

Colchones y ropa de cama

La humedad exterior puede provocar hongos en los colchones
La humedad exterior puede provocar hongos en los colchones

Guardar el colchón de la cama complementaria o que tenemos para visitas en el balcón es un clásico en casas pequeñas. Y se entiende, porque ocupa mucho y el espacio interior es limitado. Pero es una mala idea por varias razones.

La humedad es el principal enemigo. Aunque no llueva directamente sobre él, la humedad ambiental del exterior penetra en el colchón y en la ropa de cama, favoreciendo la aparición de ácaros, hongos y moho.

No siempre es visible desde fuera, pero por dentro el deterioro puede ser importante. Y luego ese colchón va directo a la habitación de los invitados.

Lo mismo ocurre con mantas, edredones o almohadas guardadas en bolsas en el balcón. Aunque estén protegidas, la humedad encuentra la manera de entrar. Si no hay otro lugar donde guardarlos, al menos usa bolsas de vacío y cúbrelos con algo que los aísle bien del suelo y de las paredes.

Madera sin tratar

La madera sin tratar absorve la humedad y termina pudriéndose
La madera sin tratar absorve la humedad y termina pudriéndose

Tablas, palets, muebles de madera sin tratamiento exterior, marcos sobrantes de obras... todo esto se deteriora muy rápido en el balcón. La madera sin tratar absorbe la humedad, se hincha, se agrieta y termina pudriendo. En climas con mucha variación de temperatura entre el día y la noche, el proceso es todavía más rápido.

Si tienes muebles de madera en el balcón, asegúrate de que estén específicamente diseñados para exterior y tratados para resistir la intemperie. La madera de interior en el balcón no dura ni una temporada en buen estado.

Electrodomésticos y aparatos eléctricos

El microondas viejo, la tele que ya no usas, la freidora que guardaste por si acaso... El balcón no es el lugar para almacenar aparatos eléctricos que ya no tienen sitio dentro de casa.

La humedad y los cambios de temperatura deterioran los componentes electrónicos rápidamente, incluso cuando los aparatos están apagados y desenchufados.

Los plásticos se vuelven quebradizos, los circuitos se oxidan y los cables se degradan. Si además llueve y el balcón no está completamente cubierto, el riesgo es todavía mayor.

Si ya no los usas, lo más sensato es donarlos, venderlos de segunda mano o llevarlos a un lugar limpio y seco. Guardarlos en el balcón solo retrasa una decisión que tarde o temprano habrá que tomar.

Alimentos y productos perecederos

Esto puede sonar extraño, pero hay personas que usan el balcón como despensa improvisada en invierno, especialmente para frutas, verduras o bebidas. La lógica es que hace frío y se mantiene fresco, pero el problema es que la temperatura del balcón es impredecible y difícil de controlar.

Un día de sol en pleno enero puede subir la temperatura considerablemente y arruinar lo que estaba ahí guardado. Además, los alimentos en el balcón atraen insectos y animales, desde palomas hasta ratas, dependiendo de la zona. No es un riesgo que valga la pena correr.

Cajas de cartón y papel

La humedad también podría provocar hongos en las cajas de cartón
La humedad también podría provocar hongos en las cajas de cartón

Las cajas de cartón son otro de los grandes clásicos del balcón-trastero. Se guardan por si acaso, para la próxima mudanza, porque son útiles... y se quedan ahí semanas o meses.

El cartón absorbe la humedad del ambiente y se convierte en un hábitat perfecto para cucarachas, arañas y otros insectos que buscan lugares oscuros y húmedos donde instalarse.

También puede albergar hongos si la humedad es alta. Y si encima está en contacto con el suelo del balcón, el deterioro es todavía más rápido.

Si necesitas guardar cajas, hazlo dentro y en un lugar seco. O mejor aún, aplánalas y recíclalas.

Objetos de valor o con carga sentimental

Evita guardar objetos de valor en el balcón
Evita guardar objetos de valor en el balcón

Cuadros, libros, fotografías, documentos importantes, objetos heredados... Nada de esto debería estar en el balcón, ni siquiera temporalmente. La humedad, el sol y los cambios de temperatura son destructivos para cualquier material, y el deterioro suele ser irreversible.

Un cuadro expuesto a la humedad del exterior puede arruinarse en una sola temporada. Los libros se ondulan y las hojas se vuelven amarillentas. Las fotografías pierden color y se pegan. Es el tipo de daño del que uno se arrepiente mucho cuando ya no tiene solución.

Entonces, ¿qué sí puede estar en el balcón?

La pregunta lógica después de todo esto es qué puede guardarse ahí sin problema. En general, lo que está diseñado específicamente para exterior: muebles de jardín tratados para la intemperie, macetas y plantas adecuadas a la exposición del balcón, una barbacoa si el espacio lo permite y la comunidad lo autoriza, o herramientas de jardinería de metal o plástico resistente.

Todo lo demás merece un lugar dentro de casa o una decisión más definitiva: donarlo, venderlo o tirarlo. El balcón agradece el espacio libre, y tú también.

Virginia Bruno

Virginia Bruno es redactora online especializada en contenidos de lifestyle con más de nueve años de experiencia. Colabora en medios españoles de referencia como Decoora y Jardineriaon, donde escribe sobre decoración, limpieza, plantas y ecología. Amante del interiorismo y la naturaleza, combina su pasión por el bienestar y la sostenibilidad con un estilo divulgativo práctico y cercano.

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