Maneras creativas de reutilizar los periódicos viejos en el jardín
Antes de tirar esa pila de periódicos viejos que lleva semanas ocupando espacio en un rincón de casa, vale la pena saber que en el jardín pueden tener una segunda vida sorprendentemente útil.
No es broma ni exageración ecológica: el papel de periódico es uno de los materiales más versátiles y económicos que existe para el huerto y el jardín, y la mayoría de la gente lo desecha sin pensarlo dos veces.
Si tienes plantas, macetas, un pequeño huerto en el balcón o un jardín en casa, lo que viene a continuación te va a cambiar la forma de ver ese material que hasta ahora ibas directo al contenedor de papel.
Como base para eliminar las malas hierbas
Esta es probablemente la aplicación más conocida del periódico en jardinería, y también la más efectiva. En lugar de usar herbicidas o pasar horas arrancando malas hierbas a mano, basta con colocar varias capas de periódico directamente sobre la tierra, humedecerlas bien y cubrirlas con mantillo, tierra o corteza decorativa.
El papel actúa como barrera física que bloquea la luz y evita que las semillas de malas hierbas germinen. Con el tiempo se descompone de forma natural, enriqueciendo el suelo sin dejar residuos. Es biodegradable, no contamina y cuesta cero euros.
La clave es usar varias capas, al menos cuatro o cinco páginas superpuestas, y mojarlas bien antes de cubrir con el material elegido. Si quedan secas por encima se levantan con el viento y pierden efectividad.
Como macetas para semillas y plantones
Aquí es donde el periódico demuestra que puede ser mucho más que papel viejo. Con unas pocas páginas y un poco de maña se pueden hacer pequeñas macetas biodegradables perfectas para germinar semillas o trasplantar plantones jóvenes.
La técnica es sencilla: se enrolla una tira de periódico alrededor de un objeto cilíndrico, como un vaso o una botella, se dobla la parte inferior para crear el fondo y listo.
La maceta resultante se rellena con sustrato, se planta la semilla y cuando llega el momento del trasplante, se mete directamente en la tierra, papel incluido. Las raíces lo atraviesan sin problema y el papel se descompone solo.
Es una solución perfecta para quienes empiezan a cultivar desde semilla y no quieren invertir en bandejas de plástico. Además, al trasplantar sin sacar la planta del recipiente, el estrés de la raíz es mínimo y la adaptación al nuevo sustrato es mucho mejor.
Como acolchado para proteger el suelo
El acolchado, también llamado mulching, es una de las prácticas más beneficiosas que existe en jardinería y el periódico es una de las opciones más económicas para llevarlo a cabo.
Consiste en cubrir la superficie del suelo alrededor de las plantas con una capa de material que conserve la humedad, regule la temperatura y proteja las raíces.
El papel de periódico húmedo, colocado en capas alrededor de las plantas y cubierto con un poco de compost o tierra, cumple exactamente esa función.
Reduce la evaporación del agua, lo que significa que hay que regar menos, y protege las raíces de los cambios bruscos de temperatura, algo especialmente útil en verano y en las noches frías de primavera y otoño.
A medida que se descompone, aporta materia orgánica al suelo y mejora su estructura. Un material que al mismo tiempo protege, ahorra agua y alimenta la tierra difícilmente puede tener precio.
Como base para el compostaje
Además, si en casa o en el jardín hay un compostero, el periódico es un aliado imprescindible. En el compostaje se necesita equilibrio entre materiales húmedos y ricos en nitrógeno, como restos de cocina, hierba cortada o posos de café, y materiales secos y ricos en carbono, como hojas secas, cartón o papel.
El periódico, troceado o arrugado en capas, aporta ese carbono que el compost necesita para fermentar bien sin generar olores desagradables.
Basta con intercalar capas de periódico troceado con los restos orgánicos habituales y mantener el compost húmedo, pero no encharcado.
Eso sí, conviene evitar los suplementos impresos con tintas muy saturadas o el papel satinado que acompaña a algunos periódicos, ya que se descomponen peor y pueden contener componentes menos recomendables para el suelo. El papel de periódico estándar, en cambio, usa tintas a base de soja o aceite vegetal que no suponen ningún problema.
Para proteger plantas del frío
Cuando llegan las heladas, proteger las plantas más delicadas se convierte en una prioridad. Y aunque existen mantas térmicas específicas para ello, el periódico funciona sorprendentemente bien como aislante provisional cuando no hay otra opción a mano.
Enrollado alrededor del tronco de plantas jóvenes o utilizado para cubrir macetas durante las noches más frías, el papel crea una capa de aire que amortigua el descenso de temperatura.
No es una solución permanente ni apta para heladas muy intensas, pero para esas noches de primavera o otoño en las que la temperatura baja más de lo esperado, puede marcar la diferencia.
Para limpiar macetas y herramientas
Fuera del uso directo en el suelo, el periódico tiene también utilidades prácticas en el día a día del jardín. Es perfecto para limpiar herramientas después de usarlas, para secar macetas antes de guardarlas, para envolver bulbos o tubérculos que se almacenan en invierno y para proteger el suelo del taller o el garaje cuando se trabaja con tierra o abonos.
Además, una hoja de periódico arrugada humedecida con un poco de vinagre blanco limpia los cristales de los invernaderos y las ventanas de los jardines de invierno mejor que muchos productos específicos.
Una segunda vida que vale la pena darle
Al final, reutilizar los periódicos en el jardín no es solo una cuestión de ahorro o de conciencia medioambiental, aunque también lo es. Es reconocer que muchos de los materiales que desechamos casi sin pensarlo tienen todavía mucho que aportar si se usan con un poco de ingenio.
La próxima vez que estés a punto de llevar esa pila de periódicos al contenedor, quizás valga la pena reservar unos cuantos. El jardín te lo va a agradecer.