«Menos mal que es bueno para la circulación»: El reto de Joseba Arguiñano que pone a prueba el estómago de Karra Elejalde
El actor vasco ha participado en el programa Cocina Abierta de Joseba Arguiñano
Entre bromas y muchas risas, Karra Elejalde ha cocinado una receta de codornices con setas de primavera junto a Joseba Arguñano, quien se ha atrevido a retar al actor, ganador de dos premios Goya, a un juego con un castigo muy poco apetecible.
El reto «Quien se pica, ajos come»
«Tienes que decir 15 palabras en 20 segundos que contengan “sal”», le ha retado Arguiñano a Elejalde este mediodía en Cocina Abierta. ¿El precio de la derrota? Comerse un diente de ajo crudo. «Si tú lo haces bien, me como yo el ajo», le ha intentado motivar.
Karra Elejalde ha empezado el reto con fuerza. En tal solo 12 segundos ha sido capaz de nombrar siete palabras que comienzan con sal: «salomón, salmón, salto, saltarín, saltimbanqui, salobre, salmuera…». Sin embargo, el cronómetro ha corrido demasiado deprisa y el actor finalmente se ha quedado a tres palabras de la victoria.
Así que, cumpliendo su palabra, se ha armado de valor y ha agarrado el diente de ajo. Ante la mirada incrédula de Joseba Arguiñano, quien le ha preguntado si de verdad pensaba comérselo, Elejalde ha respondido entre risas: «Menos mal que es bueno para la circulación». Esos sí, tras comerse el ajo, se ha arrepentido automáticamente: «No quiero más juegos», ha suplicado el actor.
¿Por qué pica tanto el ajo crudo?
El ajo crudo tiene ese picor característico porque al partirlo, ya sea con un cuchillo, una batidora o los propios dientes al masticarlo, como en el caso de Karra Elejalde, se libera un compuesto llamado alicina, que es el responsable de ese picor y olor característico. La regla es sencilla: cuanto más piques o machaques un ajo, más alicina libera y más picante será.
Para evitarlo o reducirlo, el mejor truco es cocinarlo, ya que el calor transforma la alicina en otros compuestos y pierde su picor.