«Compartimos el amor por los torreznos»: Paula Monreal sobre el día que conoció a la Reina Letizia
La creadora de contenido coincidió con la Reina Letizia en unos Premios Planeta y hablaron sobre croquetas y torreznos
Joseba Arguiñano, a quien no se le escapa ni una, sabía que su invitada del viernes en Cocina Abierta, Paula Monreal —@paufeel en Instagram—, tenía una historia muy interesante que contar: «Ya sé que tienes una anécdota con la Reina Letizia», le ha comentado mientras preparaban un carpaccio de higos con confit de pato. «Ay sí, sí. Muy divertida», ha confirmado Monreal con una sonrisa en la cara.
La anécdota de Paula Monreal con la Reina Letizia
«Coincidí con ella en unos Premios Planeta, se sentó en nuestra mesa y cuando le dijeron quién era, me preguntó directamente qué consideraba si era más saludable un torrezno o una croqueta», ha relatado la creadora de contenido.
Monreal lo tenía claro y le dijo que «obviamente el torrezno», a lo que la Reina Letizia le respondió que pensaba exactamente lo mismo. «Fue una anécdota muy graciosa, muy divertida y, sobre todo, que compartimos el amor por los torreznos», ha admitido Paula Monreal.
Torreznos, una tapa típica de España
Los torreznos son tiras de tocino o panceta que se comen generalmente fritas con su piel. El resultado es un bocado extracrujiente y dorado, que se suele comer como tapa o guarnición.
Son famosos los torreznos de Soria, que tienen declarada la marca de garantía de Castilla y León desde el año 2013, certificando que se cumplen una serie de requisitos y condiciones que mantienen la máxima calidad.
También se comen en otras partes del país, como en Ávila, donde se solían tomar en el desayuno, o Extremadura, que se consumen junto con el gazpacho extremeño.
Este bocado es un alimento bastante alto en calorías y rico en grasas y proteínas, por lo que tradicionalmente se ha consumido para lograr la energía para hacer esfuerzos físicos intensos. Aunque no contiene azúcares, no se recomienda un consumo habitual de torreznos debido a su alto nivel de grasas saturadas y sodio.
«Eso no quiere decir que hay que dejar de comer croquetas, ¿eh?», ha añadido Arguiñano a la anécdota.