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Ficus bonsái

Hogarmania, 30 de enero de 2023

El ficus bonsái en un árbol de gran envergadura, caracterizado por poseer hojas pequeñas, redondeadas y de color verde oscuro, y por tender a ramificar mucho.

Descripción general de Ficus Ginseng

  • Nombre común: Ficus bonsái, Ficus Ginseng, Bonsái Ginseng
  • Nombre científico: Ficus Microcarpa "Ginseng"
  • Origen: Zonas tropicales de Asia
  • Familia: Moráceas (Moraceae)
  • Ubicación: Interior
  • Luz: Muy luminoso, sin sol directo
  • Temperatura ideal: 16-21 ºC
  • Temperatura mínima: 3-6 ºC
  • Riego: Dejar secar la capa superficial entre riegos
  • Abono: Fertilizante especial para bonsáis

Características del Ficus ginseng

El ficus bonsái en un árbol de gran envergadura, caracterizado por poseer hojas pequeñas, redondeadas y de color verde oscuro, y por tender a ramificar mucho. Este crecimiento denso y contenido unido al pequeño tamaño de las hojas hace que sea habitualmente vendido como si de un bonsái se tratase.

En realidad, estas plantas son cultivadas en tierra directamente, potenciando un enraizamiento y formación de tronco de base retorcido, para luego trasplantarlas tras una severa poda, dejando exclusivamente la parte de las raíces y la base del tronco.

Del punto de donde se ha cortado el tallo original aparecen nuevos brotes que van ramificando hasta obtener el aspecto de bonsái deseado. Se venden en macetas anchas y bajas, y hasta pasados varios años no exige ser trasplantado.

Cuidados del Ficus ginseng

Luz

Exige un entorno luminoso, sin sol directo, aunque puede soportar zonas con poca luz. Los nuevos brotes en estas condiciones serán largos y débiles, desluciendo la compacidad exigida a este ficus que actúa como un gran bonsái.

Riego

Los riegos deben ser moderados, no dejando que la tierra se llegue a secar del todo, pero sin encharcarse. Agradece ser pulverizado ya que con mayor humedad ambiental más se activa el crecimiento de las raíces aéreas.

Consejos

Al igual que muchos ficus, el microcarpa crea unas raíces aéreas que nosotros podemos guiar dándoles diversas formas con la ayuda de soportes, hasta que tocan tierra. Una vez en tierra, la fina raíz empieza a engordar, y dependiendo de la forma que le demos, estaremos potenciando el interés estético de la base del tronco.

Hay que podar y pinzar los brotes para potenciar la densidad de mata. Con el paso de los años, cultivado en una maceta pequeña, podemos considerarlo un verdadero bonsái.

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