¿Son lo mismo el helado y el gelato?
El gelato es un postre helado de origen italiano
Ahora que empieza el calor nos apetece comer preparaciones más frescas y ligeras y el helado suele encontrarse en el top de esta clasificación. En ocasiones nos encontramos que algunas heladerías ofrecen gelato en su lugar y nos surgen las dudas: ¿El uso de este término italiano es una estrategia de marketing para vender más o existe realmente alguna diferencia con su homólogo en castellano?
El termino gelato significa precisamente helado en italiano. Sin embargo, estas palabras hacen referencia a dos preparaciones muy diferentes. Conoce cuáles son las diferencias entre helado y gelato.
Los mismos ingredientes, distinta proporción
Además de que ambos son frescos y deliciosos, el gelato italiano y el helado comparten tres ingredientes básicos: lácteos, azúcar y aire. No obstante, cada uno los integra en una proporción diferente:
- El gelato se elabora con más leche y menos crema o nata que el helado. Además, se bate siguiendo el método tradicional, por lo que la proporción de aire es menor y su volumen también lo es.
- El helado, en cambio, incorpora una cantidad de crema mayor, por lo que su contenido en grasa es más alto que en el gelato y se bate más rápido, permitiendo que entre más aire y su volumen aumente.
La textura y la temperatura: su mayor diferencia
Gracias a la cantidad de aire que se introduce en el helado, su textura es más ligera, esponjosa y suave que la del gelato.
En cambio, el gelato es más denso, más cremoso y compacto.
En cuanto a la temperatura, el italiano se sirve unos 6-8 ºC por encima del helado, alrededor de los -12 ºC. Esto hace que se deba servir con pala, en lugar de con la típica cuchara redonda de helado ya que, sumado a su composición menos grasienta, no se mantiene con la forma. Como se derrite más rápido, se recomienda consumir en tarrina en vez de cucurucho.
Además, a la hora de almacenar, el helado se suele colocar en cubas grandes para mantenerlo a baja temperatura, mientras que el gelato debe colocarse evitando que sobresalga y se apile mucha cantidad. Por eso, si estás ante un gelato auténtico nunca lo verás desbordando de su recipiente y formando formas vistosas, características de los helados.
La intensidad y el origen del sabor
No solo la textura, la temperatura y los ingredientes son las únicas diferencias entre estos dos postres aparentemente iguales. El sabor es la clave definitiva para terminar distinguir estos dos helados.
El helado suele contener aditivos, colorantes y saborizantes artificiales, sobre todo los que son más industriales. En cambio, el gelato se elabora con ingredientes naturales, obteniendo como resultado un sabor más fiel y auténtico.
Ahora que ya conoces todas las diferencias entre estos dos postres veraniegos, ¿con cuál te quedas tú para refrescarte en los días de más calor?