El truco de Joseba Arguiñano para pelar huevos cocidos sin romper la clara
Trucos fáciles
El método sencillo para que los huevos cocidos se pelen perfectos
Pelar huevos cocidos parece y es una tarea sencilla, hasta que la cáscara decide llevarse media clara por delante, ahí ya comienza otra historia. Es uno de esos pequeños dramas de cocina que todos hemos vivido en algún momento y al que rápido pone solución Joseba Arguiñano. ¿Su truco? Tan sencillo que te dará rabia no haber caído antes en ello.
El problema no está en el huevo en cuestión, sino que se trata de una cadena de detalles que van desde cómo se cuece, hasta, sobre todo, cómo se enfría después. Un pequeño cambio puede marcar la totalmente la diferencia entre un huevo perfecto y otro difícil o casi imposible de pelar.
No necesitas ingredientes extra ni técnicas complicadas, solo entender qué ocurre entre la clara, la membrana y la cáscara durante la cocción. Y lo mejor es que nos lo explica Joseba paso a paso.
El error más común al cocer huevos en casa
Muchas personas creen que el secreto de un huevo duro perfecto está en añadir vinagre o sal al agua, no obstante, no es del todo cierto. Aunque el vinagre suele ser útil para mantener la clara dentro de una cáscara rota durante la cocción, el que se pele bien depende de qué hacemos justo después de la cocción.
La cuestión es que cuando el huevo se enfría mal o se pela en el momento incorrecto, la membrana interior se adhiere a la clara haciendo que sea imposible despegarla sin llevarte parte de esta última.
Aquí es donde entra en juego el truco de Joseba Arguiñano para pelar huevos cocidos perfectos.
El truco de Joseba Arguiñano para cocer un huevo perfecto
Joseba comienza por cocer los huevos. Los coloca en la cazuela, los cubre con agua y enciende el fuego para tenerlos listos en 8 minutos desde que empiece a hervir. Suena sencillo, pero tiene también su truquito y es que, arranca calentando el agua con «el fuego a tope», pero en cuanto rompe a hervir, baja la potencia para que «no estén los huevos saltando y no se casquen».
Así de sencillo evita que se casquen los huevos durante la cocción: introduciéndolos en la cazuela antes de calentar el agua y bajando la potencia del fuego para evitar que choquen entre sí o con las paredes de la cazuela. Si aun así quieres asegurar, agrega vinagre al agua de cocción para que actúe como un coagulante inmediato, sellando la grieta en la cáscara y evitando que la clara se escape por ella.
Cómo conseguir la yema perfecta
Joseba apunta que «si la vuelta de la yema está gris es que se ha pasado de cocción». El tiempo ideal, tal y como los cuece él, es de 8 minutos desde que rompe a hervir. Sin embargo, dependiendo del punto que busquemos en la yema este tiempo varía.
- Yema líquida, pero clara firme: 7 minutos
- Yema blanda y suave: 8 minutos
- Yema ligeramente cremosa: 10 minutos
- Huevos totalmente duros: Entre 12 y 13 minutos
Karlos Arguiñano, además, tiene su propio truco para que la yema de los huevos duros quede siempre centrada. Tan sencillo como remover suavemente los huevos (con cuidado de no romperlos) durante los primeros minutos de cocción.
El paso clave para que la cáscara salga sola
Y aquí llega el verdadero secreto del cocinero. Tras la cocción, los huevos no se pasan directamente a agua muy fría con hielo como suele recomendarse en muchos trucos virales, sino que Joseba Arguiñano propone algo diferente: introducirlos en agua tibia durante unos 5 minutos.
Como bien explica, con este simple gesto se consiguen dos cosas. «Uno, para que se corte la cocción», enumera, «y dos, para que los pueda manipular [sin quemarse]». Es lo mismo que conseguimos con el agua fría con hielo, pero con el agua tibia se marca otra diferencia «en templado se hace mejor, si se enfría del todo, a veces cuesta».
Ten en cuenta que, entre la clara y la cáscara existe una fina membrana que se adhiere más cuando el huevo se enfría demasiado rápido o se mantiene frío durante cierto tiempo. Al pelarlo cuando aún está templado, esa membrana se despega con mayor facilidad.
Pelar el huevo dentro del agua
Una vez templados, golpea suavemente toda la superficie del huevo para romper la cáscara alrededor. Después vuelve a introducirlo en el agua mientras empieza a pelar: «Así entra la agüilla entre la clara y la membrana y vamos suave-suave sacando la cáscara».
Con este método, favorecemos que el agua se filtre entre la clara y la membrana interior, separándolas y haciendo que la cáscara salga prácticamente sola. El resultado es el de un huevo liso, entero y sin perder ni un poquito de la clara en el proceso. «¡Mira que perfección!», exclama orgulloso Joseba al ver su resultado.