Cómo limpiar la trucha y sacar lomos limpios
Es recomendable comer pescado entre 3 y 4 veces por semana
El problema que solemos tener al cocinar pescado es que comemos poco porque nos da pereza limpiarlo o porque no sabemos bien cómo hacerlo. Poco a poco, la inclusión del pescado en las cestas de la compra va menguando y esto repercute directamente en nuestra salud, ya que estamos ignorando un alimento fundamental en una dieta equilibrada.
Podemos comprarlo ya limpio en la pescadería, pero saber hacerlo en casa te da más libertad para elegir piezas frescas enteras, y además suele salir más económico. Para animarte a comer más pescado desde casa, Karlos Arguiñano te muestra su truco para limpiar bien la trucha y sacarle los lomos limpios.
Cómo limpiar la trucha: paso a paso
Paso 1: Quita la cabeza
Con un cuchillo bien afilado, corta justo detrás de las agallas, donde termina la cabeza. Fíjate bien que no es un corte recto, porque están un poco inclinadas.
Paso 2: Abre la trucha
Corta desde donde estaba la cabeza hasta la cola y tira las vísceras, dejándola bien limpia.
Paso 3: Separa los lomos de la espina
Coloca la trucha abierta con la piel hacia abajo. Desliza el cuchillo pegado a la espina dorsal, de arriba a abajo, sin cortarte, para aprovechar bien toda la carne. Repite en el otro lado.
Paso 4: Retira la espina dorsal y las costillas
Levanta la espina central junto con las costillas y sepáralas de los lomos con el cuchillo bien pegado al hueso, con paciencia. Procura dejar la menor cantidad de carne pegada al espinazo. Hazlo con calma.
Paso 5: Comprueba que no queden espinas
Pasa los dedos por cada lomo para detectar espinas. Retíralas con unas pinzas.
Paso final: limpia la sangre del pescado con un papel
Retira restos de sangre o escamas con un papel de cocina antes de congelar o preparar la trucha. Puedes enjuagar bajo agua fría los lomos.
Beneficios de la trucha
La trucha es un pescado de sabor suave y rico en Omega-3, vitamina D, vitaminas del grupo B y minerales como el fósforo, el potasio y el selenio. Como muchos otros pescados, la trucha es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, fáciles de digerir y con todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita.
Karlos propone una trucha a la navarra para disfrutar de este pescado con mucho sabor.
Historia de la trucha
¿Sabías que la trucha arcoíris fue una de las primeras especies en ser cultivadas en piscifactorías? Su cultivo se inició a finales del siglo XIX en California y desde entonces se ha convertido en uno de los pescados más consumidos en todo el mundo.