Receta fácil de salsa amatriciana
Del campo a tu mesa: aprende a preparar salsa amatriciana con tomate y cerdo curado
La ciudad costera de Sorrento, en Nápoles, presume con orgullo de su icónica salsa sorrentina, pero la región del Lacio esconde otro tesoro gastronómico igual de delicioso.
Intensa, aromática y con carácter, la salsa amatriciana pide a gritos pastas huecas que atrapen cada matiz de su sabor, como unos tradicionales bucatini o unos buenos rigatoni. Aunque otros tipos de pasta, como los espaguetis, también cumplen con creces.
Esta receta de salsa amatriciana lleva guanciale, papada curada de cerdo, tomate maduro y vino blanco. Acompáñala con queso parmesano para dar el toque final.
Ingredientes
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150 gramos de panceta
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400 gramos de tomates maduros
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50 mililitros de vino blanco
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1 guindilla
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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pimienta negra molida
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
15 m
Alérgenos
Sulfitos
Paso a paso
Dora la panceta hasta que quede crujiente
Corta la panceta en tiras y dóralas en una sartén con un poco de aceite a fuego suave. Cocínalas hasta que estén bien doradas y crujientes. Retíralas y resérvalas para incorporarlas más adelante a la salsa.
Añade el tomate y el vino blanco
En la misma sartén, añade una guindilla para aromatizar el aceite impregnado del sabor de la panceta. Incorpora el tomate troceado y deja que se cocine lentamente hasta concentrar sus sabores. Retira la guindilla antes de continuar.
Añade el vino blanco y aplasta los trozos de tomate con una cuchara para que se integren mejor en la salsa. Cocina a fuego suave unos minutos más.
Integra la panceta y sazona
Incorpora de nuevo la panceta. Añade sal y pimienta negra al gusto. Mezcla bien los ingredientes.
Historia de la salsa amatriciana
Nacida de la sencillez del campo, la salsa amatriciana ha recorrido un largo camino hasta convertirse en uno de los grandes emblemas de la cocina italiana.
En sus orígenes, los pastores de la región del Lacio preparaban esta receta con lo que tenían a mano: un sofrito de guanciale y queso de oveja. Así que, en su versión original, la salsa amatriciana era totalmente blanca, ya que el tomate aún no formaba parte de su elaboración.
Todo cambió cuando el tomate cruzó el Atlántico desde América, tiñendo la salsa con un color y una personalidad irresistibles.
Años más tarde, con las migraciones del campo a las ciudades, la salsa amatriciana abandonó las montañas para conquistar las grandes urbes, encontrando en Roma su segundo hogar y convirtiéndose en un fenómeno culinario de culto en todo el país.
¿Con o sin cebolla? Este es un debate clásico en Italia. Los puristas de la localidad de Amatrice defienden que la receta original lleva únicamente guanciale, tomate y queso, sin cebolla. Sin embargo, en la tradición romana se incorporó la cebolla para aportar más dulzor y cuerpo a la salsa. ¡Ambas opciones son deliciosas!
Consejos y trucos
No utilices demasiado aceite cuando cocines el guanciale o panceta en la sartén, ya que la propia carne soltará su grasa.
Aunque el guanciale es el ingrediente original, si no lo encuentras, utiliza panceta curada o bacón ahumado de buena calidad. Eso sí, evita el tocino fresco o los ahumados.
Como la panceta aporta bastante sal, modera la cantidad de sal del sofrito y prueba la salsa antes de rectificar.
Cuando cocines el guanciale o la panceta, hazlo a fuego medio-bajo. Si pones el fuego muy fuerte, la grasa se quemará demasiado rápido antes de que la carne quede crujiente, lo que le dará un toque amargo a la salsa que arruinará el sofrito.
La salsa amatriciana está pensada para pastas huecas y largas. De esta forma la salsa penetra mejor en el interior de la pasta.
Preguntas y respuestas
¿Se debe usar cebolla en la auténtica amatriciana?
Es un debate clásico en Italia. Los puristas de la ciudad de Amatrice defienden que la receta original lleva únicamente guanciale, tomate y queso, sin cebolla. Sin embargo, en la tradición romana se incorporó la cebolla para aportar más dulzor y cuerpo a la salsa. ¡Ambas opciones son deliciosas!
¿Qué tipo de queso se recomienda utilizar?
En la receta original se suele utilizar Pecorino Romano, que es un queso de oveja curado con un toque muy característico. Si te resulta difícil de conseguir, puedes sustituirlo por parmesano, un buen queso manchego curado o un queso de oveja que tenga un perfil de sabor intenso.
¿Puedo usar tomate de lata en lugar de tomate natural?
¡Por supuesto! De hecho, fuera de la temporada de verano, los tomates enteros en conserva o una buena pulpa de tomate funcionan de maravilla.
¿Se puede congelar la salsa amatriciana?
Sí, congela muy bien. Puedes preparar una buena cantidad y guardarla en recipientes herméticos en el congelador hasta dos meses. A la hora de usarla, solo tendrás que descongelarla y calentarla suavemente en una sartén con un chorrito de agua de la pasta.