Nutri-Score: por qué una A no siempre significa que un producto sea saludable
El semáforo nutricional Nutri-Score llegó con la promesa de facilitarnos las decisiones en el supermercado. Con un rango de cinco letras de la A a la E, este sistema evalúa los productos procesados basándose en su composición. Pero una etiqueta A no significa necesariamente que un producto sea saludable. ¿Hasta qué punto es fiable este sistema?
¿Qué es exactamente el Nutri-Score?
Nutri-Score es un sistema voluntario de etiquetado frontal de alimentos (FOP), que clasifica los productos procesados de mejor a peor calidad nutricional. La letra A (verde oscuro) representa la opción más saludable y la letra E (naranja oscuro o rojo) la menos saludable. Este sistema se desarrolló en Francia en 2017 y desde entonces, otros países como Bélgica, Alemania o España lo han adoptado.
Cómo funciona el sistema de puntos de Nutri-Score
Nutri-Score otorga una puntuación a cada producto basada en la composición por cada 100 gramos o mililitros y la compara con otros productos de la misma categoría:
- Puntos negativos (N). Suman de 0 a 10 puntos por cada uno de estos elementos: energía (calorías), azúcares totales, ácidos grasos saturados y sodio (sal).
- Puntos positivos (P). Restan de 0 a 5 puntos por ingredientes saludables, como el contenido de fibra, proteínas o el porcentaje de frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
Una vez obtenida la cifra del resultado total (que puede ir de -15 a 40 puntos), se asigna el color y la letra. Cuanta más baja es la cifra, mejor es la categoría que obtiene el producto. Así, por ejemplo, una puntuación menor a 0 suele otorgar una A, mientras que más de 19 puntos, se clasifica como E.
Críticas y cambios en el sistema de puntos
Durante años, este sistema ha recibido muchas críticas porque, al no tener en cuenta la calidad de los ingredientes, su algoritmo permitía que productos no tan saludables lo parecieran.
El ejemplo más claro era el de los refrescos light, que, al ser bajos en calorías, obtenían una puntuación que les posicionaba como saludables, a pesar de llevar edulcorantes, aromatizantes o conservantes.
Los cambios de Nutri-Score en 2026
Las reglas de Nutri-Score cambiaron en 2024 y, es ahora, en 2026, cuando el 100% de los productos que decidan mostrar esta etiqueta deben estar adaptados a la nueva normativa. Estos son algunos de los cambios:
- Los edulcorantes penalizan mucho más. De este modo, la mayoría de los refrescos light o zero, han bajado a una C para evitar que parezcan saludables.
- El contenido de azúcar consigue más puntos negativos que antes, haciendo que un producto muy azucarado difícilmente logre más de una C, a pesar de tener fibra u otros nutrientes.
- El aceite de oliva virgen extra ha pasado de tener una puntuación baja con el sistema anterior, a ser puntuado con una B. Con el nuevo sistema, se reconocen los beneficios para la salud que aportan sus grasas saludables.
- Los productos cárnicos procesados se penalizan si están elaborados con carnes rojas, favoreciendo así el consumo del pescado o legumbres.
Nutri-Score: ¿ayuda real o herramienta de marketing?
Para muchos productos poder lucir una A en su empaquetado puede aumentar sus ventas. Esto ha ayudado a que algunos procesados hayan reducido su contenido de azúcares y sodio para lograr una categoría mejor en el Nutri-Score.
Sin embargo, tenemos que recordar que un producto con etiqueta A verde no implica que sea saludable, sino que es la mejor opción en comparación con otros productos de su misma categoría. Es decir, unas galletas con Nutri-Score A no son tan sanas como unas fresas o un plátano, sino que son mejor opción que otras galletas.
Aunque Nutri-Score puede ser una guía que nos ayude a tomar mejores decisiones a la hora de hacer la compra, lo mejor siempre será priorizar alimentos sin etiquetas, como frutas, verduras, legumbres, carnes o pescados. Si cocinas en casa con productos frescos, te asegurarás de llevar una alimentación más saludable, sin necesidad de semáforos o guías.