Cómo atar el pollo deshuesado: El truco de Karlos Arguiñano para que no se desparrame
Así es la técnica que utiliza el cocinero para evitar que el pollo deshuesado se desparrame al cocinar
A la hora de cocinar carnes deshuesadas o rellenas, puede pasar que, al llevarlas al horno, a la olla o a la sartén, se desparrame todo, se salga el relleno y el resultado final del plato no sea el esperado.
Para evitar que esto ocurra, Karlos Arguiñano te enseña cómo atar, en este caso, unos muslos de pollo deshuesados. Es una técnica sencilla, pero es esencial que los pasos se hagan bien para evitar fugas.
Para poder atar bien cualquier alimento, es necesario tener hilo de cocina, también conocido como hilo de carnicero o bramante. Con él, ataremos el pollo de la siguiente forma:
Ten preparado el hilo y corta un trozo generoso, que sea suficiente para dar varias vueltas alrededor del muslo deshuesado.
Coge el muslo y enróllalo sobre sí mismo para que quede bien compacto y no se abra.
Con el muslo bien enrollado, coloca el hilo debajo de la pieza y haz un nudo firme. No hace falta apretarlo demasiado.
Ahora, coge el extremo del hilo y da varias vueltas con él alrededor de la pieza. El número de vueltas dependerá del tamaño de la pieza. Para un muslo de pollo de tamaño normal, Karlos Arguiñano le da unas tres. Tensa el hilo al darle las vueltas, pero no aprietes en exceso.
Lleva el extremo final del hilo hasta el nudo que has hecho al principio y átalo ahí para cerrar bien la pieza y evitar que se deshaga al cocinarla.
Con este truco de Arguiñano, ya sabes cómo hacer para que tu próxima receta sea todo un éxito. Esta técnica, demás de evitar que la carne se desparrame al cocinarla, también cuida la presentación final del plato, para que la pieza llegue a la mesa uniforme y vistosa.
¿Y lo mejor? Este sistema no sirve solo para los muslos de pollo: puedes aplicar este mismo truco a otras carnes y piezas como solomillos rellenos o incluso pescados. ¡Ya lo tienes! Ahora a cocinar.