Cómo hacer café en cafetera italiana y mejorar su sabor con unos simples trucos
Los pasos y trucos para preparar un café intenso y equilibrado en la cafetera moka
La cafetera italiana es el gran clásico entre las cafeteras que sigue resistiendo el paso del tiempo. Aunque hoy existen cafeteras automáticas, cápsulas y todo tipo de métodos de extracción, la popular moka sigue ocupando un lugar privilegiado en muchas de nuestras cocinas gracias a su sencillez y a su capacidad para preparar un café intenso y aromático.
Hacer café en una cafetera italiana es tan sencillo como aparenta, aunque también tiene su truco. Llenar el depósito de agua, añadir café molido y ponerla al fuego funciona, sí, pero hay pequeños ajustes que podemos hacer en dicha elaboración para conseguir un café intenso y verdaderamente perfecto.
Basta con prestar atención a algunos detalles que te aseguramos marcarán la diferencia y permiten aprovechar todo el potencial de este tipo de cafetera. Toma buena nota, ¡porque esto te interesa! ;)
¿Cómo funciona una cafetera italiana?
La cafetera italiana, también conocida como moka, fue inventada en Italia durante la década de 1930 y desde entonces se ha convertido en una de las formas más populares de preparar café en casa. Es más, su diseño se ha mantenido prácticamente intacto desde sus orígenes hasta la actualidad.
Su funcionamiento se basa en la presión generada por el vapor de agua. Al calentarse, el agua del depósito inferior asciende a través del café molido y termina acumulándose en la parte superior de la cafetera ya convertida en café listo para servir. Aunque el sistema es sencillo, cada paso influye en el resultado final.
Qué café utilizar en una cafetera italiana
Comenzamos desde el principio y lo más simple: escoger un tipo de café adecuado. Uno de los errores más habituales es pensar que cualquier café sirve para cualquier cafetera. Sería el equivalente a creer que cualquier tipo de cápsulas sirve para todo tipo de estas cafeteras.
Lejos de la realidad, a la hora de escoger el café para la cafetera italiana nos tenemos que fijar principalmente en el tipo de molido, ya que el origen y su intensidad ya es cuestión de gustos.
La moka funciona mejor con un molido medio-fino. Debe ser más fino que el utilizado para cafeteras de filtro, pero algo más grueso que el empleado para espresso. ¿Y esto por qué? Pues principalmente es para que el agua pase correctamente a través de él.
Una molienda demasiado gruesa hará que el agua pase demasiado rápido por el café sin extraer sabor suficiente, dando como resultado un café aguado y sin cuerpo. Por el contrario, una molienda demasiado fina obstruirá el paso provocando que el café salsa demasiado lento y con un sabor amargo o quemado.
Cómo hacer café en cafetera italiana paso a paso
Una buena taza empieza mucho antes de encender el fuego. Ya hemos visto cómo escoger el tipo de café, ahora toca preparar la cafetera, pero respetando algunos detalles. Te lo contamos paso a paso.
1. Llenar el depósito con agua caliente
Uno de los trucos más utilizados y eficaces es llenar el depósito inferior de la cafetera directamente con agua previamente calentada. El motivo es sencillo y es que reduce el tiempo que el café permanece expuesto al calor excesivo esperando a que la cafetera alcance la temperatura adecuada.
Importante también añadir el agua siempre hasta la válvula de seguridad, sin sobrepasarla para dejar que cumpla con su función.
2. Añadir el café sin presionar
El filtro debe llenarse por completo, pero sin compactar el café. Basta con repartirlo de manera uniforme y eliminar el exceso de la superficie.
A diferencia de una máquina de espresso, la cafetera italiana no está diseñada para trabajar con café prensado. No tiene la fuerza suficiente para hacer que el agua pase por un bloque demasiado compacto, haciendo que si pasa quede demasiado amargo o, incluso, llegando a provocar que explote por el exceso de presión.
3. Cerrar la cafetera correctamente
Antes de colocarla al fuego conviene asegurarse de que todas las piezas están limpias y bien ajustadas. Una junta en mal estado o un cierre incorrecto pueden afectar a la extracción. Recuerda limpiar también la goma, el filtro y secar bien todas las piezas antes de guardarla.
4. Utilizar fuego medio o bajo
Este es uno de los errores más comunes y en las que, admitimos, hemos caído todas. No por poner un fuego más fuerte tendremos un mejor café, más rápido sí, pero no de mayor calidad.
Un fuego demasiado fuerte puede dar al café sabor a quemado. En cambio, una temperatura moderada hace que la extracción sea más uniforme y equilibrada. Resumiendo, la paciencia suele traducirse en una mejor taza de café.
5. Retirar la cafetera a tiempo
Cuando el café comienza a salir en la parte superior, ¡toca estar atentas! En cuanto escuches el característico sonido burbujeante que indica que la extracción está terminando, retira la cafetera del fuego. Dejarla demasiado tiempo puede hacer que el café tenga un cierto regusto amargo que, como puedes ver, es muy fácil de evitar.
Si algo demuestra la popularidad de la cafetera italiana después de tantas décadas es que, sobre todo, cuando se utiliza bien y le ponemos un poco de mimo, sigue siendo una de las mejores y más prácticas formas de hacer un buen café en casa.