Leche de avellanas, la bebida vegetal más fácil de hacer
La alternativa vegetal perfecta para desayunos, meriendas y recetas saludables
La leche de avellanas casera es una de las bebidas vegetales más fáciles de preparar en casa. Elaborada con agua y avellanas, es una alternativa a la leche tradicional rica en grasas saludables, vitamina E y minerales como el magnesio.
Es perfecta para disfrutar sola, acompañar unas galletas caseras de mantequilla o unas galletas de limón en el desayuno o la merienda. También puedes añadir esta bebida al café o utilizar como ingrediente en otras recetas
Ingredientes
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250 gramos de avellanas
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2 o 3 dátiles
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1 pizca de sal
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1 litro de agua
Raciones
1
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Tiempo total
15 m
Alérgenos
Frutos de cáscara
Paso a paso
Prepara las avellanas y los dátiles
Coloca las avellanas en un recipiente con agua fría y déjalas en remojo durante toda la noche. De esta forma ayudarás a ablandarlas para facilitar el proceso de licuado. Al día siguiente, escurre las avellanas sobre un recipiente con ayuda de un colador.
Corta los dátiles en trozos pequeños.
Prepara los dátiles
Corta los dátiles en trozos pequeños para facilitar su triturado e intégralos mejor en la mezcla. Si están muy secos, puedes hidratarlos unos minutos en agua templada antes de utilizarlos.
Tritura los ingredientes
Incorpora las avellanas remojadas, los dátiles y una pizca de sal (opcional). Tritura con la batidora hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.
Cuela y reserva la leche de avellanas
Cuela la mezcla para separar la leche vegetal de la pulpa de avellana. Reserva la pulpa para preparar otras recetas, como un queso cremoso vegetal, y guarda la leche en un recipiente hermético.
Antes de consumirla, agítala bien para mezclar los sedimentos que puedan depositarse en el fondo.
Consejos y trucos
Pon las avellanas en remojo durante toda la noche. Además de facilitar el triturado, conseguirás una bebida vegetal más fina y con mejor sabor.
Si prefieres una leche de avellanas más intensa, reduce ligeramente la cantidad de agua. Para una bebida más ligera, añade un poco más.
Los dátiles son opcionales, pero aportan un dulzor natural sin necesidad de añadir azúcar. También puedes prescindir de ellos si prefieres una bebida sin endulzar.
Puedes aromatizar la leche de avellanas con canela, vainilla o cardamomo. Si buscas un toque cítrico, añade un poco de ralladura de limón o de naranja antes de triturar los ingredientes.
Agita la botella antes de servirla. Es normal que, al tratarse de una bebida vegetal casera sin estabilizantes, parte de los sólidos se depositen en el fondo del recipiente.
Preguntas y respuestas
¿Cuánto dura y cómo conservar la leche de avellanas casera?
La leche de avellanas casera debe conservarse en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Lo más recomendable es guardarla en una botella o tarro de cristal bien limpio y consumirla en un plazo de 4 a 5 días para disfrutar de todo su sabor y sus propiedades.
Al no contener estabilizantes ni conservantes, es normal que con el paso de las horas se separen los sólidos del líquido. Basta con agitar el recipiente antes de servirla para que recupere su aspecto habitual.
¿Se puede congelar la leche de avellanas casera?
Si has preparado una cantidad mayor, también puedes congelarla en recipientes aptos para congelación o en porciones individuales. Para obtener el mejor resultado, consúmela antes de 2 meses y déjala descongelar lentamente en el frigorífico.