Aprende a pelar la yuca para incluirla en tus recetas
Descubre lo fácil que es preparar este tubérculo y anímate a incorporarlo en tu dieta
Se parece mucho a la patata pero es más grande, más dulce y más ignorada. Muchos pasan de largo en la frutería porque no saben cómo pelarla ni qué hacer con ella. Karlos Arguiñano te enseña a prepararla y sacar láminas finas con un simple pelador para que veas lo fácil que es incorporar este tubérculo en tus comidas.
A la yuca también se le llama mandioca, maniot o casava, y es muy popular en Sudamérica y África. Es una gran fuente de energía por su alto contenido en almidón, fibra, magnesio, calcio y vitamina C, y puedes cocinarla como una patata: frita, asada, hervida o estofada.
¡Ojo! No la confundas con la planta de interior. Aunque comparten nombre, la yuca comestible no es la Yucca elephantipes, la planta decorativa que se cultiva en maceta y que no se cocina.
Antes de cocinarla tienes que saber cómo perlarla, y por eso hoy te traemos el truco de Karlos. Coge un pelador de patatas y ¡a ello!
Cómo elegir una buena yuca
Para que la cocines y esté en su punto, busca piezas que estén intactas, no tengan ningún golpe y sean firmes al tacto. Si huelen fuerte o tienen un color raro, déjalas, porque están pasadas.
No la comas nunca cruda, ya que contiene compuestos naturales que pueden liberar cianuro y que desaparecen al cocinarla.
Cómo conservarla
Lo mejor es consumirla cuanto antes, porque así se mantendrán sus propiedades. Si no, puedes guardarla en la nevera o congelarla ya pelada y troceada.
La manera más fácil de pelar la yuca
Para pelar la yuca solo necesitas un pelador de patatas y una superficie firme donde apoyarla. ¡Empezamos!
Paso 1: Pela la yuca
Sujeta la yuca con firmeza y pasa el pelador en vertical, de arriba abajo, para quitar toda la corteza y cera que la envuelve.
Paso 2: Saca las láminas
Con el mismo pelador, repite el movimiento sobre la yuca ya pelada, haciendo un poco más de presión para ir sacando lonchas finas y alargadas.
¿Con qué puedo servir la yuca?
Con las láminas que has sacado puedes preparar unas chips de yuca fritas y servirlas como acompañamiento, igual que harías con unas patatas: con hamburguesas, albóndigas, alitas de pollo o pescados como lubina o dorada.
Si prefieres, sírvela en puré, en guisos, asada al horno o como base de tortitas. Las posibilidades son casi infinitas, como con la patata. También puedes convertirla en harina, muy popular en Brasil, o en tapioca, que se obtiene de su almidón y se usa tanto en platos dulces como salados. Todas son unas ideas perfectas para los celíacos, ya que la yuca no contiene gluten.
¡Anímate a probarla en tus recetas!