Diferencias entre natillas, crema catalana y crème brûlée
Aunque los tres son postres elaborados a base de huevos, leche y azúcar, sus pequeñas diferencias los hacen únicos
Las natillas, la crème brûlée y la crema catalana generan una de las dudas más frecuentes entre los amantes de la repostería: ¿cuáles son sus diferencias? Las tres se elaboran con una base de huevos, leche y azúcar, pero existen pequeñas diferencias entre ellas que las hacen únicas.
Las natillas tienen su origen en la cocina española y, aunque no está muy claro, se remontan a la época medieval. Se cree que a partir de la receta de las natillas surgieron la crème brûlée y la crema catalana, así como otros postres tradicionales con bases similares como los flanes o la custard inglesa, una crema dulce que se suele servir sobre otros postres. En cuanto a la receta catalana, típica del día de San José, sus primeras referencias escritas se documentaron en el siglo XIV, mientras que en la francesa no fue hasta el siglo XVII.
Las diferencias principales entre las natillas, la crema catalana y la crème brûlée
La textura, la mayor diferencia
Una de las características más definitorias que tienen estos tres postres es la textura y los ingredientes que se utilizan para espesar en cada una de las recetas.
Las natillas se caracterizan por tener una textura más líquida y suave que los otros dos postres.
La crema catalana, por su parte, utiliza maicena o almidón de maíz para crear una textura mucho más espesa y cremosa.
El postre francés logra su textura suave y densa gracias a la nata que utiliza en lugar de la leche, la cual, al tener más contenido de grasa, logra un resultado más cremoso, similar al de un flan.
La capa superior
Las natillas y la crema catalana quizá son las más parecidas, siendo su mayor diferencia la capa superior: mientras las primeras se terminan con una galleta y un poco de canela espolvoreada, el postre catalán se corona con una capa de azúcar caramelizado, al igual que la crème brûlée.
La técnica de cocinado
Las natillas y la crema catalana se cocinan en una olla a fuego suave poco a poco, y sin llegar a hervir, hasta que logran su textura ideal. La crème brûlée, en cambio, se cocina suavemente al baño maría que, sumado a su alto contenido en nata, ayuda a lograr una textura más densa y cremosa.
El aroma
Mientras que las recetas más tradicionales de las natillas y la crème brûlée se aromatizan generalmente con vainilla —y la segunda normalmente también con un licor, como el Grand Marnier o el Cointreau—, la crema catalana lo hace con cítricos, tradicionalmente con la piel de limón o naranja.
Errores típicos al preparar natillas, crema catalana y crème brûlée y cómo solucionarlos
- Natillas sin grumos: Uno de los fallos más frecuentes a la hora de preparar natillas es obtener una crema con grumos. Para evitarlo, es importante que infusiones la leche a fuego suave sin que llegue a hervir y la viertas muy poco a poco y sin dejar de remover sobre las yemas o huevos, para evitar que estos se cuajen antes de tiempo.
- La capa perfecta en la crema catalana: Para hacer la capa caramelizada de la crema catalana, espolvorea el azúcar justo antes de servirla y nunca antes de meterla a la nevera porque el azúcar absorberá la humedad y se ablandará. Para caramelizarla utiliza un soplete a alta potencia y con movimientos rápidos, para que solamente esa capa se caliente y no el interior del postre.
- Textura sedosa de la crème brûlée: controla la temperatura del horno para que el baño maría sea muy suave (unos 150 ºC). El postre estará listo cuando al mover el molde, el centro tiemble levemente, pero los bordes estén firmes.