¿Se pueden comer las patatas con brotes o es mejor tirarlas?
El color, la textura y el tamaño de los brotes ayudan a decidir si todavía se pueden consumir
Encontrarse con unas patatas llenas de brotes es algo habitual en cualquier cocina y suele despertar siempre el mismo dilema. ¿Tirarlas o no? Si bien la germinación forma parte de un proceso natural, no siempre significa que haya que desecharlas. Lo mejor es saber qué hacer para usarlas en recetas tan populares como la tortilla de patatas o la ensaladilla rusa.
Abrir la despensa y descubrir que las patatas han empezado a echar raíces es una situación muy frecuente, ya sea verano o invierno. Así que no cunda el pánico. Ante esa imagen, muchas personas dudan entre aprovecharlas o tirarlas directamente por miedo a que puedan resultar perjudiciales para la salud.
La respuesta no es tan tajante como parece. Las patatas contienen de forma natural solanina, una sustancia que actúa como mecanismo de defensa frente a plagas y enfermedades. En los tubérculos destinados al consumo humano su presencia es muy baja, pero puede aumentar cuando reciben luz o comienzan a germinar.
¿Qué hacer cuando las patatas tienen pequeños brotes?
La clave está en observar su estado. Si la patata presenta unos pocos brotes pequeños, todavía se puede consumir. Basta con retirar las raíces y cortar generosamente la zona que las rodea antes de cocinarla. Esta es la recomendación de Miguel Ángel Lurueña, divulgador científico especializado en alimentación, autor del blog Gominolas de Petróleo y del libro Que no te líen con la comida.
¿Cuándo es mejor tirar las patatas?
Sin embargo, si encuentras una patata con numerosos brotes, estos son largos o la patata está arrugada y blanda, lo más prudente es desecharla.
También conviene extremar las precauciones cuando hay niños pequeños o bebés en casa, ya que son más sensibles a los efectos de la solanina.
¿Qué ocurre con las patatas verdes?
Por otro lado, si la piel presenta zonas verdes, significa que ha estado expuesta a la luz y que la concentración de este alcaloide puede haber aumentado.
Aunque algunas partes se puedan retirar, cuando el color verde es abundante o afecta a gran parte del tubérculo, lo más recomendable es no consumirlo.
¿Cocinar una patata brotada elimina el riesgo?
Muchas personas creen que cocinar una patata muy brotada elimina por completo cualquier riesgo. Pero lo cierto es que el calor puede reducir parcialmente la cantidad de solanina, aunque no convierte una patata en mal estado en un alimento seguro.
Por eso, si el deterioro es evidente, la mejor opción sigue siendo tirarla.
¿Qué síntomas puede provocar la solanina?
Las intoxicaciones por solanina son poco frecuentes, pero pueden provocar: náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.
Además, las propias patatas suelen "avisar" cuando contienen una concentración elevada, ya que adquieren un sabor amargo poco agradable.
Cómo evitar que las patatas echen brotes antes de tiempo
Ya hemos dicho que la germinación es un proceso natural e inevitable, pero algunos hábitos pueden retrasar y conservar las patatas en mejores condiciones durante más tiempo.
- Guardarlas en un lugar fresco y oscuro. La exposición a la luz favorece el color verde y aumenta la formación de solanina. Lo ideal es buscar una zona ventilada y fresca de la casa, lejos de fuentes de calor.
- Utiliza una bolsa de papel, una bolsa de tela o una caja de madera. Estos recipientes permiten que las patatas transpiren y evitan que acumulen humedad, algo que puede acelerar su deterioro.
- Evita el frigorífico. Aunque pueda parecer una buena idea, las bajas temperaturas favorecen la transformación del almidón en azúcares simples. Esto puede influir en el resultado al cocinarlas y favorecer la formación de acrilamida cuando se fríen.
- Comprar solo la cantidad que se vaya a consumir en unas semanas. Acumular demasiadas patatas en la despensa aumenta las posibilidades de que terminen brotando o perdiendo firmeza.
- Revisarlas de vez en cuando. Si alguna empieza a deteriorarse, conviene separarla del resto. Unos pequeños brotes pueden retirarse con un cuchillo, pero cuando la germinación es abundante o la patata está arrugada y blanda, es preferible desecharla.
Al fin y al cabo, comprar pequeñas cantidades y almacenarlas correctamente ayuda a aprovecharlas mejor, reducir el desperdicio alimentario y evitar tirar dinero a la basura.