Joseba Arguiñano le enseña a Peldanyos el truco para limpiar las alubias pochas
El creador de contenido preparó, junto a Joseba, un plato de alubias pochas con bacalao y huevo escalfado
Peldanyos es de los influencers que de verdad influyen. No es de los que llenan el feed de sonrisas de compromiso y promocionan productos que ni siquiera conocen, sino de los que construyen algo desde la pasión y, sin buscarlo, acaban arrastrando a su público con ellos. El pasado 25 de septiembre visitó, a las 13:20 horas, el programa Cocina Abierta, donde esa autenticidad quedó patente en cada palabra. Y es que esa autenticidad, dice, no se puede fingir: "Si empiezas buscando negocio, es muy fácil que no acabes generando interés. Vives de las marcas y la publicidad, y para despertar interés primero tienes que haber creado algo genuino", explica.
Él empezó sin saber que se dedicaría a esto, por pura inquietud creativa. "Me di cuenta que me lo pasaba mejor y me divertía más así que con mi día a día", recuerda. Nada de discursos de "salir de la matrix" ni "levantarse a las cinco de la mañana" para ser exitoso. Para él, la clave reside en encontrar una pasión y dejar que la vida decida el resto.
Joseba lo resume con una bonita comparación: "Es como el que monta un restaurante para ganar una estrella Michelin. Error. Tienes que tener la pasión de hacer la comida, de manejar los alimentos, de disfrutar de ello y de dar un buen servicio a quien viene a tu casa".
Como un edamame: así se limpian las pochas
Con esa filosofía por delante, Peldanyos, que cuenta con más de 4 millones de seguidores, se puso manos a la obra en Cocina Abierta para preparar, junto a Joseba, un plato de alubias pochas con bacalao y huevo escalfado. Antes de ponerse a limpiar las alubias, le pregunta a Joseba si hay que hidratarlas primero, como hace su madre en casa. Pero al abrirlas y verlas tan tiernas, la respuesta es no: al ser pochas recién cogidas de la huerta, se libran de ese remojo que sí necesitan otras legumbres.
Joseba le enseña entonces su truco para limpiarlas, abriendo la vaina y deslizando los granos con los dedos. "Como un edamame", resume Peldanyos. Eso sí, si las pochas llevan ya varios meses recolectadas, ahí sí tocaría hidratarlas.