Cómo sacar lomos de una dorada
Aprende a limpiar una dorada sin desperdiciar carne y saca lomos como los de la pescadería
A veces preferimos comprar el pescado ya limpio y fileteado porque no nos atrevemos a hacerlo en casa. No por miedo o falta de seguridad, sino por falta de práctica o pereza. Por eso, para que la próxima vez que compres una dorada entera sepas qué hacer, Karlos Arguiñano te muestra cómo sacar los lomos del pescado.
Puedes pedir que te limpien y fileteen la dorada en la pescadería, pero saber hacerlo en casa da más libertad para elegir piezas enteras y, además, suele salir más barato.
Para hacerlo solo necesitas un cuchillo bien afilado y un pelín de práctica. ¡Empezamos!
Cómo limpiar la dorada y sacar lomos
Paso 1: Quita la cabeza
Coloca la dorada de lado y, con un cuchillo bien afilado, retira la cabeza. Corta justo detrás de las agallas.
Paso 2: Separa el primer lomo
Desde la cabeza hasta la cola, haz un corte recto siguiendo la espina y manteniendo el cuchillo bien pegado a ella. Así aprovecharás al máximo la carne.
Paso 3: Repite el proceso
Una vez separado el primer lomo, dale la vuelta al pescado y haz lo mismo por el otro lado.
Paso 4: Retira las espinas
Retira las espinas que hayan podido quedar en los lomos. Puedes utilizar unas pinzas para pescado. Si no las ves, pasa los dedos por alrededor para localizarlas.
Paso 5: Limpia los lomos
Retira restos de piel, escamas, espinas o sangre de la dorada para dejarla completamente limpia. Usa un papel de cocina para retirar la sangre o enjuaga el pescado bajo un chorrito de agua fría y sécalo.
¡Y ya está! ¿Has visto qué fácil? Con un poco de práctica, verás que sacar los lomos de una dorada en casa es súper fácil, solo hace falta dedicarle un poquito más de tiempo. Cuanto más practiques, mejor te irá saliendo cada vez. Además, te saldrá más barato comprar la pieza entera de pescado que una bandeja fileteada, parecido a lo que pasa con el pollo.
¿Y limpiar una trucha?
Ya te explicamos cómo limpiar una trucha, un pescado que se prepara de forma muy similar a la dorada, así que ahora te toca a ti. Coge un buen cuchillo y ¡al lío!